Laura Vilches, legisladora del FIT, exigió educación sexual y legalización del aborto

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En una nueva audiencia por el aborto legal, la legisladora cordobesa del PTS/Frente de Izquierda expuso sobre la falta de cumplimiento de la ley de Educación Sexual Integral y las presiones de la Iglesia para evitar su implementación. Transcribimos su intervención en el anexo de Diputados del Congreso Nacional.

Laura Vilches, legisladora de la provincia de Córdoba por el PTS/FIT en comisión por #AbortoLegalYa – YouTube

Buenas tardes, vengo de la provincia de Córdoba, para tratar de expresar la voz de mis compañeros y compañeras que desde hace años venimos movilizándonos bajo el grito de NI Una Menos para denunciar las distintas formas de la violencia machista, en nuestra provincia y en el país. Y eso también incluye la clandestinidad del aborto, que en nuestra provincia se agrava porque por la intervención de organizaciones religiosas tenemos también vedado el aborto no punible.

Vengo también como mujer, como trabajadora de la educación y también como legisladora provincial, comprometida con la lucha de las mujeres. Porque cada vez que decimos en las calles que queremos aborto legal, seguro y gratuito para no morir, también estamos diciendo que queremos educación sexual para decidir, y anticonceptivos para abortar.

Quiero detenerme en este punto que es la educación sexual porque he escuchado decir que la solución está por ahí. Podrán decirnos también algunos otros que hoy encontramos aquí peleando por el aborto que existe una ley de educación Sexual Integral, sancionada en 2006 y que debería cumplirse. Se ha mencionado que escasamente se cumple.

En este no cumplimiento estamos encontrando violado otro derecho que es el derecho a percibir una educación sexual no sexista, que permita saber cómo cuidarnos, que permita el ejercicio saludable de nuestro cuerpo, que permita vínculos no heternormativos.

Que permita relaciones sexoafectivas bajo vínculos de compañerismo y que incluya también el derecho al placer separado de la reproducción. Pero esta ley que tiene vigencia desde hace doce años no se aplica en todas las provincias. Inclusive una de sus gestoras, la decana de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Graciela Morgade, partícipe en la elaboración de los Lineamientos Curriculares de la ESI, también reconoce que como el sistema educativo es federal no todas las provincias aplican la ley de educación sexual integral.

Esto implica que en provincias como Santiago del Estero, Catamarca, San Juan, Corrientes o Tucumán de donde es oriunda Belén, la joven que estuvo presa dos años injustamente porque la acusaron de haber abortado cuando ella ni siquiera sabía que cursaba un embarazo, no han tenido capacitaciones para la ESI y no están implementándola. Esto es una realidad en muchas escuelas, en muchas provincias y ciudades. Y esta capacitación que no se realizó en las provincias ni en 2009, ni en 2014, ni en 2015 es realmente grave si lo que estamos diciendo es garantizar el derecho a una educación sexual para decidir. Esto no ocurrió bajo el anterior gobierno y recién este año el gobierno nacional está diciendo que va a implementar la educación sexual supuestamente integral en esas provincias porque están muy preocupados porque allí hay altísimos índices de embarazo adolescente.

En el interior, señores legisladores, señoras legisladoras, donde a la precariedad de las condiciones de vida de las mujeres jóvenes y pobres, de las familias trabajadoras, se le suma el atraso de sociedades donde la Iglesia ha tenido mucho peso como en nuestra provincia, o donde aún lo conserva, la situación es peor.

En nuestra provincia, Dayana Gorosito, a quien sacamos de la cárcel con la movilización y la lucha, y enfrentando a una justicia también patriarcal que la acusaba con no haber cumplido su rol de madre y en una situación de violencia de la que ella era víctima, haber padecido también la muerte de uno de sus hijos. Por eso estuvo presa.

Entonces cuando hablamos de derecho al aborto y anticoncepción gratuita estamos hablando de derechos que van en común.

Y la situación por la cual las mujeres, la juventud, no tenemos ESI tiene otras razones también, que hace que la educación sexual quede librada en su aplicación a la buena voluntad de docentes, a los intereses personales de esos docentes y de los equipos directivos. Y tiene que ver con que estas capacitaciones que no se han realizado hacen que la letra de la ley se vuelva un poco papel mojado porque no es suficiente con capacitaciones individuales que después muchos docentes vayan a reproducir a las escuelas lo que quizás escasamente entendieron. Porque no alcanza con cursos virtuales como hasta ahora todos los gobiernos pretendieron tanto a nivel nacional como a nivel provincial. Porque la educación sexual desde un punto de vista integral Requiere de un abordaje profundo desde nociones teóricas vinculadas a las perspectivas de género, la adecuación de los contenidos a las currículas de la planificación de recursos didácticos, es decir que requiere tiempo.

Y aquí nos encontramos con otra situación, que es la de las mujeres trabajadoras de la educación, que gobierno tras gobierno ven recortadas sus condiciones laborales. Que trabajan extenuantes jornadas, que tienen salarios miserables, que día a día tienen que planificar sin recursos materiales. Entonces cómo pretendemos que los principales impulsoras porque en el gremio docente somos mayoría mujeres, llevemos adelante esa educación sexual. Y esto se cruza con el hecho de que las propias mujeres trabajadoras de la educación, somos nosotras mismas víctimas de las distintas formas de la violencia machista que se ejerce en clave económica, en clave simbólica, e inclusive en clave física. Muchas de nuestras compañeras son víctimas de la violencia.

Entonces cuando hablamos de educación sexual tenemos que sacar las máscaras dejar la hipocresía de lado y decir que si esta ley no es está implementando tiene que ver también con otra razón central, que es que la ley de ESI permite en su artículo 5 que las escuelas adecuen de acuerdo a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros los lineamientos de la ley. Eso implica concederle a las escuelas confesionales que son en su mayoría bajo un sistema educativo que se mantiene en una gran parte como sistema privado, que hay que decir que nadie tocó las condiciones que atacó el neoliberalismo en la educación pública y esto se vuelve realmente perverso porque entonces ahí es que cuando mujeres de los sectores pobres, de familias trabajadoras, que no solo se les está negando hoy el derecho al aborto y que están siendo condenadas a la muerte por las condiciones de clandestinidad, también esas instituciones retrógradas son las que violentan el acceso al derecho a la educación.

Por eso cuando exigimos hoy que necesitamos condiciones para el ejercicio del aborto legal, seguro y gratuito en los hospitales públicos, también estamos exigiendo educación sexual para poder decidir, anticoncepción gratuita en un sistema de salud provisto de recursos con personal provisto de recursos para no tener que abortar pero también aborto legal, seguro y gratuito para no morir. Y exigimos la real separación de la Iglesia del Estado para no tener que decir Ni Una Menos por aborto clandestino.



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