Lorena Gentile: "El poderoso movimiento de mujeres que recorre el mundo no es ajeno a la clase trabajadora"

0
123


La dirigente obrera de la zona norte bonaerense y trabajadora de la fábrica alimenticia Kraft-Mondelez, fue una de las oradoras en el acto del FIT. Destacó el reciente paro que realizaron en solidaridad con una compañera que sufre violencia de género.

Lorena Gentile: Acto del Frente de Izquierda por el Día Internacional de los Trabajadores – YouTube

Lorena Gentile trabaja en Kraft-Mondelez, en la planta de Pacheco. Fue protagonista en las distintas luchas que dieron en los últimos años en la fabrica alimenticia.

En el marco del paro nacional y la movilización que tuvo lugar este martes 30, el Frente de Izquierda realizó un acto en Plaza de Mayo, a partir de las 17 horas. Este acto constituyó la única tribuna desde donde se planteó la necesidad de derrotar el ajuste del FMI, Macri y los gobernadores, en el Día Internacional de los trabajadores.

A continuación reproducimos el discurso de Lorena Gentile:

Quiero saludar a todos los presentes, en especial a todas las compañeras que están en este acto. Quiero enviar desde acá un saludo internacionalista a todas las mujeres trabajadoras del mundo que vienen organizándose por nuestros derechos.

También quiero saludar a las aquí presentes, trabajadoras ocupadas y desocupadas, a las estudiantes, y en especial a las jóvenes que hoy están en esta plaza y en este acto, y que son parte de las que organizaron esa enorme marea verde. Que son las que no se reconcilia y que sí se enojan con la Iglesia, porque nuestra lucha por el aborto, legal, seguro y gratuito no cabe en sus urnas ni en sus listas llenas de gorilas.

Nuestra lucha sigue en las calles y ahí lo vamos a conquistar.

Quiero mencionar a mis compañeras de Kraft que hoy están acá presentes, que fueron parte de la lucha de 2009 para enfrentar los despidos, parando la planta por 38 días, saliendo a cortar las rutas. Enfrentando esa multinacional yanqui y enfrentando la represión de Scioli y Cristina Fernández de Kirchner.

Las mismas que junto a nuestros compañeros del turno noche en 2012 paramos la planta cuando un líder acosó a una compañera. Obligamos a la patronal a retroceder en la sanción que pretendía imponer a nuestra compañera por denunciar la situación que vivía.

Las mismas obreras del turno tarde que recientemente, cuando se enteraron que una compañera sufría violencia de género, no lo dudaron. Se organizaron, pararon las líneas, hicieron asambleas y obligaron al sindicato que se pusieran al frente. Ellas grabaron un mensaje y le dijeron: ¡No estás sola!

Que grito tan claro que muestra que, si logramos unidad y confiamos en nuestras fuerzas, no hay burócrata, patrón y policía que nos frenen.

Este nuevo paro muestra que la lucha del movimiento de mujeres, que es enorme, poderoso y que recorre el mundo, no es ajeno a la clase trabajadora. Este se mete en las fábricas, y nos da fuerza a las obreras y los obreros. También lo demostraron las trabajadoras del Nordelta cuando se organizaron frente a la humillación de sus patronas.

Estas luchas donde las mujeres nos ponemos al frente, muestran un potencial poderoso que podemos ser el despertar de nuestra clase en este momento. Sobre todo las socialistas sabemos que, unidas junto a nuestros compañeros, organizados y peleando codo a codo podemos ser una fuerza para darlo vuelta todo.

Compañeros y compañeras, día a día las noticias de esta crisis son de nuevos despidos, cierres de fábricas, ataques masivos a los trabajadores.

Frente a esta crisis nosotros tenemos que levantar un programa propio. ¡Ningún despido! Reparto de las horas de trabajo y ocupación y puesta a producción de toda fábrica que cierre y despida.

Así lo hicieron en 2001 en todo el país en más de 200 fábricas, así lo hicieron nuestros compañeros en Neuquén en la fábrica Zanon, donde marcaron el camino para que no haya desocupación y enfrentar la miseria de ese momento.

Y en este momento, en zona norte (del Gran Buenos Aires) los compañeros de MadyGraf están llevando una tarea importante. Ellos son un ejemplo, no solo porque frente al cierre tomaron la fábrica y la pusieron a producir bajo control obrero, mostrando que hay otro camino de salida a los patrones (que plantean que es la desocupación y la calle para los trabajadores). Ellos hoy abrieron las puertas de MadyGraf y pusieron en pie también un club obrero donde se proponen una organización social, sindical y política de todos los trabajadores.

Salieron a luchar junto a los vecinos del barrio contra el tarifazo; organizaron una asamblea de mujeres con más de 900 compañeras al calor de la ola verde por el derecho al aborto legal; coordinan junto a nosotros la lucha por la reinstalación de nuestro compañero Julio Tévez, ex delegado despedido de Kraft.

Pero además allí, en el club obrero, todas las semanas son cientos los trabajadores de decenas de fábricas que van a debatir, organizarse y compartir actividades sociales. Pusieron en pie un club abierto para que todos los trabajadores nos organicemos.

Allí también nos unimos quienes protagonizamos importantes luchas que impactaron al país, allí nos unimos con las nuevas generaciones de trabajadores, jóvenes, precarizados, desocupados, vecinos y docentes. Nos organizamos lejos de la mirada policial de las burocracias y los patrones, retomando las mejores tradiciones del movimiento obrero.

Pero, además, lo hacemos porque somos conscientes que para construir una gran corriente clasista de miles para recuperar los sindicatos y transformarlos de raíz, tenemos que confluir palmo a palmo con los trabajadores que día a día sufrimos la explotación.

Allí, frente al ajuste y este nuevo saqueo en marcha, tenemos que construir una herramienta política. Porque somos conscientes de que sin política los trabajadores siempre seremos esclavos.

¡Y eso lo hacemos en Madygraf, y nos proponemos hacerlo en todo el país!

Así como en su momento nos organizamos y nos preparamos para dar enormes peleas y las dimos con toda nuestra fuerza, hoy también nos preparamos para nuevas batallas en la lucha de clases, cuando el FMI, el Gobierno y el que vengan descarguen con todo la crisis sobre nuestra espalda.

Warren Buffet, dueño de Kraft, y uno de los hombres más ricos del mundo, dijo una vez: “no tengo dudas de que esto es una guerra de clases y es sin duda la mía la que está ganando”.

Hay 16 mil niños que cada día mueren en el mundo porque no tienen para comer. Esa es la victoria que festejan los capitalistas, y eso nos llena de odio todos los días compañeros. Y ese odio tenemos que transformarlo en organización para derrotarlos de una buena vez.

Por eso este 1 de mayo reafirmamos la necesidad de unir las filas obreras y de los oprimidos de todo el mundo. Quiero recordar a las mujeres rusas que, en febrero de 1917, tomaron las calles de las principales ciudades, reclamando paz, pan y tierra.

¡Esas trabajadoras en las calles fueron la chispa que encendió la llama de la revolución más grande que conocemos los trabajadores! Ellas contagiaron a los trabajadores y los animaron a salir a las calles. ¡Y no solo fueron por el pan, sino que lo cambiaron todo!

¡Qué viva la clase obrera internacional, que viva la revolución socialista! ¡Viva el Frente de Izquierda!



Source link