Los millonarios subsidios a la Iglesia católica en Mendoza

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Según datos oficiales publicados en el Boletín Oficial en el período 2006-2015 se entregaron subsidios al Arzobispado de Mendoza y Obispado de San Rafael por una suma que equivalen a $23.7 millones de pesos al valor actual de la moneda. Además desde el año 2000 se donaron cerca de 60.000 metros cuadrados en terrenos e inmuebles.

La Iglesia Católica en Mendoza durante los últimos años ha sido noticia por los abusos a chicos y chicas sordomudos en el Instituto Próvolo; por tener Sacerdotes que han llamado a “levantarse en armas contra la educación sexual” o que han afirmado que “violar la fé es diez mil veces peor que violar a una hija”; por haber realizado manifestaciones con el objetivo de censurar obras teatrales por la identidad de género, recitales de La Renga y eventos del grupo Luthiereces; por haberse opuesto fervientemente a la aplicación de la ley de educación sexual en las escuelas y la implementación del protocolo del aborto no punible; por haber gozado de impunidad para los miembros de la jerarquía eclesiástica que participaron de la dictadura como el Cura Franco Revérberi, condenado en los juicios de lesa humanidad pero fugado; por la existencia de una organización más a la derecha que el Opus Dei como el Verbo Encarnado fundado en San Rafael y extendido en la provincia, incluyendo la intromisión en la Universidad Nacional de Cuyo; y un largo etcétera que no hacen a eventos aislados sino a un proceder sistemático de la jerarquía de la Iglesia.

Mientras todo esto sucedía, el Estado provincial, ya sea con gobiernos radicales o peronistas ha otorgado una gran cantidad de subsidios al Arzobispado de Mendoza y el Obispado de San Rafael.

Precisamente en el período 2006-2015 que incluye los gobiernos de Cobos (UCR), Jaque (FPV), y Pérez (FPV) se entregaron montos que al valor actual de la moneda equivalen a $23.700.000.

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Entre los conceptos por los cuales se otorgaban los subsidios se encuentran la construcción de Iglesias, Capillas y Parroquias; aportes a retiros espirituales y fiestas religiosas; encuentros pastorales; un provocativo aporte para abonar impuestos no pagados por la Catedral a la Ciudad de Mendoza; viajes para cursos en Roma, y hasta dinero para realizar festejos por la designación de Obispos.

Año tras año mediante decretos del Poder Ejecutivo se otorgaron estos millonarios subsidios dirigidos directamente al Arzobispado y el Obispado.

En paralelo la legislatura provincial y los Municipios donaron terrenos e inmuebles desde el año 2000 a la fecha por 58.000 metros cuadrados a través de leyes y ordenanzas.

En estas sumas no contamos la otra parte de la entrega de recursos del Estado a la Iglesia que son los subsidios a la educación religiosa.

Son numerosos los privilegios de la Iglesia Católica en nuestro país que establecen una relación directa con el Estado. Las últimas dictaduras celebraron acuerdos con el Vaticano por los cuales se permite la aplicación del derecho canónico y el pago a Obispos y miembros de la jerarquía eclesiástica con el dinero de las arcas públicas. En el mismo sentido, el nuevo Código Civil legislado bajo el gobierno de Cristina Kirchner otorgó el carácter de persona jurídica pública a esta Iglesia, carácter que es propio del Estado Nacional, provincial o municipal.

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Estas leyes y decretos buscan ser derogados en el Congreso Nacional a través de un proyecto de Nicolás del Caño del Frente de Izquierda que ya ha juntado más de cien mil firmas en la plataforma change.org.

En Mendoza también Noelia Barbeito junto a las legisladoras del FIT impulsan un proyecto para derogar las exenciones impositivas que se otorgan a la Iglesia a través del Código Fiscal.

La marea verde de las pibas por la conquista del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo trajo también a discusión la separación de la Iglesia y el Estado.

La popularización del pañuelo naranja bajo la consigna de la separación de la Iglesia y el Estado es una muestra más de que es necesario terminar con estos privilegios.

No se pone en cuestión la libertad de creencia o de culto que elija cualquier persona, sino que lo que se cuestiona es sostener los mismos con los recursos públicos.

Frente a las presiones sociales y políticas de la Iglesia, y sus privilegios económicos y jurídicos hay que retomar el camino de los comuneros de París plateando la separación de la Iglesia y el Estado.

En el siguiente cuadro se puede observar a través de qué normas se han hecho estos subsidios, el concepto, el valor en pesos original y el valor en pesos actualizado al tipo de cambio actual.

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