"MadyGraf es el mal ejemplo que los empresarios no quieren"

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Los trabajadores de la imprenta de Zona Norte recibieron a cientos de estudiantes en la fábrica, para contarles su historia de lucha y cómo organizan la gestión obrera

Cientos de estudiantes pasaron este fin de semana por MadyGraf, la gráfica de la zona norte que está hace más de cuatro años gestionada por sus propios trabajadores. Allí se realizaron recorridas por la planta en las que unos le contaron a otros su historia de lucha y cómo pusieron en pie de la comisión de mujeres. Para muchos, era la primera vez que pisaban una fábrica. ¿Qué se quedaron pensando?

Kiara, de la Facultad de Derecho (UBA)

“Me quedé pensando en la importancia de la unidad entre estudiantes y trabajadores. Una anécdota que contaban era cómo en el medio de toda la crisis cuando empezó la gestión obrera, los patrones les bloquearon las máquinas desde Chicago. Con la ayuda de estudiantes de ingeniería que pusieron sus conocimientos en función de ayudar a los trabajadores, lograron desbloquearlas. Hay que compartir esta experiencia porque es un ejemplo real de que las gestiones obreras son el “mal ejemplo” que las patronales no quieren”.

Juan, de Ciencias Económicas (UBA)

“La visita me gustó de principio a fin. Es motivante ver cómo hacen para operar su fábrica sin patrones, o como funciona la juegoteca como lugar dedicado a la sociabilización de la crianza de les hijes de les trabajadores. Como estudiante de Licenciatura en Administración, pienso que este ejemplo hace cenizas lo que está en cientos de manuales, demostrando que se pueden tomar las decisiones de forma horizontal y en asambleas, o cómo la distribución del ingreso se reparte en forma equitativa. Queda claro que si los trabajadores pueden dirigir una fábrica, pueden dirigir la economía de un país”.

Sebastián, estudiante secundario:

“Me pareció muy interesante y conmovedor escuchar las anécdotas de lucha de los trabajadores y cómo siguen hasta hoy sin rendirse. Éramos muchos jóvenes en el recorrido. Me dio mucho orgullo que les pibes nos interesemos por esto porque somos el futuro”.

Florencia, de Psicología (UBA)

“Lo que más me sorprendió de la recorrida por MadyGraf fue la alegría con que les trabajadores nos contaron sobre su lugar de trabajo, su historia de lucha, la juegoteca, el rol que cumplieron y cumplen las mujeres, sus logros y contradicciones. MadyGraf es un ejemplo hermoso que muestra cómo les trabajadores somos el eje sobre el cual gira este mundo, y que si nos organizamos podemos dar vuelta las lógicas de explotación y opresión para así aspirar a tener vidas que valgan la pena ser vividas”.

Miranda, de Sociología (UBA)

“La mera existencia de Mady rompe con cualquier tipo de escepticismo, porque demuestra lo que se consigue con la organización y la lucha de trabajadores y trabajadoras codo a codo. Se enfrentaron a una multinacional y se enfrentan todos los días a los tarifazos y al ajuste del Gobierno. En medio de todo ese polo industrial enorme de la zona norte es una amenaza constante para las patronales vecinas y un ejemplo de lucha para todo el conjunto de la clase obrera. Mady rompe con los miles de versos que nos venden los gobiernos de turno, los medios y los sindicatos de que “hay que esperar, resistir, aguantar y administrar la miseria”. Mientras los capitalistas especulan con el bolsillo de miles de trabajadores y sus familias, sólo la organización desde las bases puede cambiar el rumbo de la historia”.

Paula, de la Facultad de Medicina (UBA)

“Escuchar a los laburantes hablar de sus luchas y desafíos a la hora de organizar una fábrica bajo control obrero me dio una perspectiva más real y tangible de la fuerza que tiene realmente la clase trabajadora, y también de la estructura que tiene el sistema actual para poner trabas a la autoorganización. Otra cosa que me llevo es relato de las experiencias del trabajo de los trabajadores para incorporar mujeres a la fábrica, o la pelea previa por conquistar derechos para una compañera trans, por quien pelearon contra la empresa exigiendo un baño para que pudiera cambiarse sin sentirse incómoda”.

Delfina, de Socilogía (UBA)

“Me emocionó cuando las trabajadoras contaron cómo se formó la comisión de mujeres, para ayudar a sus compañeros que habían sido despedidos por la necesidad de alimentar a sus hijes. Transformaron esa angustia y bronca en lucha y se empezaron a organizar. Fueron imprescindibles para lograr que la fábrica volviera a funcionar, esta vez sin patrones. También contaron que no eran “cooperativistas”, o sea que la gestión obrera no es su objetivo final sino que muches son trabajadores que luchan por el socialismo, para terminar con este sistema de explotación y opresión que solo ofrece miserias”.

Sofía, de psicología (UBA)

“Fue un ejercicio más para salirse de los libros y encontrarse más cerca de la realidad concreta. Nos contaron que un trabajador no podía levantar a su hijo recién nacido de lo mal que tenía la espalda y que era por una tarea que tenía que hacer repetidas veces durante el día levantando unas placas muy pesadas. Modificar eso por unas más livianas no solo era posible sino que implicaba “un vuelto” para los dueños de la fábrica. Es una muestra clara de que la vida de los trabajadores no les importa porque, si “se rompen”, buscan a otros que los reemplacen y listo. Me hacía acordar a cuando el Frente de Izquierda hizo la campaña en la que decían “nuestras vidas valen más que sus ganancias”.

Estas son solo algunas de las impresiones que quedaron después de una larga actividad que incluyó un festival de bandas y una fiesta en la que los y las estudiantes se quedaron bailando toda la noche.

Fotos: Enfoque Rojo



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