Nedela, el Intendente que mejor cobra por recortar en salud

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Trabajadoras y trabajadores de la Unidad Sanitaria 18 de Villa Zula movilizaron en defensa de sus puestos y lugar de trabajo rechazando la decisión del Gobierno Municipal de convertir la unidad en un servicio de emergencias (SAME) lo que implica el cierre de la atención preventiva que se realiza allí desde hace 30 años.

Actualmente el equipo que trabaja la Unidad Sanitaria 18 de Villa Zula en Berisso está compuesto por un médico generalista, un obstetra, un pediatra, un nutricionista, servicio de enfermería, vacunación y psicología, asistentes sociales y promotores de salud; y presta atención a toda la población de Villa Zula y barrios aledaños como Villa Progreso y La Unión, motivo por el cual la noticia de su cierre generó un gran revuelo entre buena parte de la población local.

Ante esta situación de descontento, desde diversas carteras del municipio salieron a responder a través de comunicados, entrevistas en los medios y mensajes en redes sociales negando los hechos y tergiversando argumentos al sostener que se trataría de una “reubicación de personal” hacia otras dependencias, y respecto del servicio a prestar en el lugar alegaron que “la intención es modificar el edificio para que sea sólo la base del SAME”.

Esta respuesta generó aun más indignación entre el personal y los usuarios, por lo que esta mañana se congregaron en la puerta de la US 18 para marchar al puente sito en la intersección de las avenidas Montevideo y 66. Allí Mónica, Promotora en Salud y trabajadora de dicha unidad habló con La Izquierda Diario y aclaró “No fue una amenaza (la del cierre) sino que fue una decisión: cerrar para poner un SAME que consta de un médico, una enfermera y un chofer; trasladar nuestro Jefe a la US 17 y a nosotros dispersarnos por otros lugares, dejando la gente Villa Zula desamparada. Nosotros decimos NO al cierre ni al traslado.”

Por casos como este y otras salas, Gabriela Fonseca Directora municipal de Atención Primaria de Salud y Planificación, resulta hoy la cara visible del tijeretazo, pero el recorte forma parte de una política para todo el país aplicada en Berisso por el Intendente obscenamente mejor pago de toda la provincia de Buenos Aires , ajustando un ya deteriorado sistema de salud pública. Recordemos que la propia Unidad 18 funciona dentro de un predio donado para tal fin por una escuela.

Al respecto, Federico Surila, referente del PTS en el Frente de Izquierda y trabajador del Hospital de Niños de La Plata sostuvo que “Nedela y sus funcionarios tienen un profundo desprecio por la salud pública; sus familias no se atienden en los hospitales públicos y unidades sanitarias, somos las familias trabajadoras quienes nos atendemos allí. La situación de precariedad de sus trabajadoras y trabajadores ya es extrema, como así también de las y los trabajadores del SAME. En todos estos casos son precarizados por el Estado, teniendo que ser monotributistas, cobrando salarios de miseria. Nedela ajusta en sintonía con el gobierno nacional y provincial, tampoco pueden desentenderse de esto el PJ y el massismo que han votado presupuestos a la baja. Acompañamos el genuino reclamo de los profesionales de la salud y exigimos el inmediato pase a planta permanente de todos los precarizados del municipio.”



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