Ni Claros ni Moya: en la Universidad de Salta, votá en blanco o no vayas a votar

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Este viernes será la segunda vuelta en las elecciones universitarias entre candidatos que representan distintos proyectos peronistas. Ninguno menciona que en la Argentina del FMI la única defensa en serio de la educación pública es no pagar la deuda externa. Hay que organizarse para dar vuelta todo.

La primer vuelta de las elecciones en la Universidad de Salta se desarrollaron el pasado 17 de abril dejando en primer lugar a Víctor Claros, quien supo militar fervientemente por Daniel Scioli allá por el 2015 cuando era rector, con un poco menos del 40% de los votos totales. En segundo lugar quedó otra ala del peronismo con un poco más del 26%, con su candidata Mónica Moya. En tercer lugar, muy por atrás, quedó el ex rector radical Fernández Fernández. Como nadie superó la mitad de los votos, hay ballotage.

Desde la primera vuelta, desde Juventud a la Izquierda y Pan y Rosas en el Frente de Izquierda plantearon que en estas elecciones ningún candidato habla de lo que pasa en la universidad de la Argentina del FMI que impulsa Macri y los gobernadores del PJ y K.

En este ballotage tanto Claros como Moya están alineados a uno de los partidos patronales que se presenta en las próximas elecciones de octubre como alternativa al gobierno de Mauricio Macri. Ambos hacen demagogia remarcando que hay que consolidar a la universidad pero sin mencionar que el presupuesto 2019 votado por Cambiemos y el conjunto del peronismo, tiene un recorte del 20% para la universidad y la ciencia. Ninguna de estas listas es alternativa para frenar los planes de ajuste del régimen del FMI.

Tampoco hablan del carácter antidemocrático de estas elecciones, del voto ponderado y cómo la mayoría estudiantil no puede decidir sobre la dirección que puede tomar la universidad. Mucho menos hablan de sus abultados sueldos, no cuestionan sus privilegios. Un rector cobra 180 mil pesos, alejado totalmente de la mayoría de las y los estudiantes que hacen malabares para poder estudiar.

En Humanidades también

En la Facultad de Humanidades también hay ballotage y tampoco se habla del FMI. El actual decano Alejandro Ruidrejo se impuso en las elecciones con más de 460 votos aunque no le alcanzó para ser reelecto. En segundo lugar quedó Catalina Buliubasich con un poco más de 350 votos y el radical Rubén “chato” Correa a 263 quedó en tercer lugar.

En la segunda vuelta, mañana también, se verán las caras los canditatos del kirchnerismo. Tanto las listas de Ruidrejo como las de Buliubasich comparten el proyecto político del kirchnerismo que quiere “defender” la educación pública en las elecciones de octubre a costa de pagarle pesito a peso, o dólar a dólar, toda la deuda al FMI.

Desde Juventud a la izquierda y Pan y Rosas llamamos a votar en blanco en este ballotage para elegir rector y vice, también para decano y vice decano. Planteamos que se pueden derrotar los planes que exige el FMI y poder pelear por la educación pública y que es necesario que se ponga de pie un movimiento estudiantil organizado junto a docentes y toda la comunidad universitaria que tome el camino de las asambleas para fortalecer su autoorganización.

Hay que organizar la fuerza para dar vuelta todo. En la UNSa también.



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