No todos pierden: banqueros ganan por mes más que 600.000 trabajadores

0
42


En la era Macri las ganancias de los bancos suman U$S 21 mil millones. Durante 2019, las ganancias mensuales equivalen a más de 600 mil salarios. ¿A dónde va pacto social de Alberto Fernández?

“Las familias ya deben tres sueldos a los bancos y el atraso en los pagos es el mayor desde 2009”, destacó el diario Clarín en su portada este viernes 4 de octubre. También informa que existen atrasos en el pago de las tarjetas, préstamos personales, hipotecarios y prendarios debido a las altas tasas de interés.

Se trata de personas que tomaron crédito para hacer un arreglo en el hogar, mudarse, acceder a un automóvil, veranear, entre otras cosas. Pero también que tomaron deuda para pagar viejas deudas. El endeudamiento, obviamente, pesa mucho más en los sectores de menores ingresos.

Pareciera un simple detalle que las tasas de interés estén por las nubes. Pero no lo es: fue una política explícita del Gobierno que a través del Banco Central erigió un Frankenstein financiero para la mayoría de los trabajadores que son asaltados por los bancos. Como contraparte, la “bicicleta” enriquece a los especuladores.

Te puede interesar: Casino bancario: un negocio entre caníbales

La situación de carestía de las mayorías aparece como un fenómeno natural: “quedaron endeudados”, dice Clarín. Lamentablemente, no previeron que “llegaría la crisis”. Del mismo modo, siguiendo con la lógica de titulación del “gran diario” argentino en otras tapas memorables, se podría decir que la crisis “causó” el 10,6 % de desocupación y un 35,4 % de la población pobre.

Karl Marx criticaba que la economía (burguesa, de las clases dominantes) utilizaba abstracciones, como por ejemplo hablar de la “población”. Lo consideraba incorrecto en tanto la “población” está integrada por clases sociales antagónicas: trabajadoras y trabajadores, por un lado, y empresarios capitalistas (industriales, banqueros, agroexportadores), por el otro.

Lo mismo se podría aplicar a la utilización de la categoría “familias”: las que están endeudadas son las familias obreras, a las que cada día les cuesta más pagar las cuotas de los préstamos porque los salarios alcanzan para comprar cada vez menos. La inflación y la tasa de interés producen un efecto tenaza sobre los salarios esquilmando las condiciones de vida. Mientras tanto, la “familia” de los grandes banqueros y empresarios ganan más. Veamos.

La era Macri

Desde diciembre de 2015, cuando asumió Mauricio Macri, hasta julio de este año (es decir, antes del golpe de mercado posterior a las PASO), las ganancias de los bancos suman U$S 21 mil millones. El mes récord de las ganancias se observa en agosto de 2018 cuando un nuevo episodio de corrida cambiaria elevó la cotización del dólar: ese mes ganaron U$S 871 millones. La contracara de la suba de dólar, se sabe, es la devaluación del salario.

La masa de ganancia de los bancos es tal que resulta muy complejo alcanzar una expresión que se relacione con la vida cotidiana. Para intentar allanar el camino, La Izquierda Diario transformó la ganancia mensual bancaria en cantidad de salarios promedio del sector privado registrado.

Entre enero y julio del corriente año, con la ganancia bancaria se podría haber pagado el equivalente a 617.117 salarios mensuales. La ganancia en salarios equivalente exhibe un aumento en los dos últimos años. En julio de este año, el salario promedio de bolsillo fue de $ 37.498. La ganancia bancaria de julio ascendió a $ 24 mil millones o el equivalente a 643.579 salarios.

Nótese que se tomó como referencia el sector de trabajadores con mayores ingresos. El cálculo sería mucho más favorable para los bancos si se utilizaran para la comparación los salarios promedio de toda la clase obrera: es decir, incluyendo las remuneraciones del empleo público y el salario de los trabajadores no registrados (mal llamados en “negro”), que tienen ingresos sensiblemente más bajos que el sector privado registrado.

En 2018, el 59 % de las ganancias las realizaron bancos privados, ya sean extranjeros o nacionales. El 40 % correspondió a los bancos públicos (Nación, Provincia de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires y otros) y sólo el 1 % a entidades financieras no bancarias.

El Banco Central establece un ranking del sistema financiero según activos. El total de activos asciende a 6.300.454 millones de pesos o el equivalente a aproximadamente el 30 % del PIB (es decir, de la riqueza anual producida por los trabajadores). El 84 % del activo total está concentrado en los primeros quince bancos.

Los bancos públicos, si bien muchas veces ofrecen condiciones de acceso al crédito algo más laxas, no escapan a la lógica general de valorización del sistema: por ejemplo, todos están empapelados de Leliq (Letras de Liquidez), ese papelito que emite el Banco Central.

En la década ganada…también

Alberto Fernández adapta su discurso a cada auditorio. La semana pasada, en la neoliberal Fundación Mediterránea (ligada a Domingo Cavallo), afirmó que sería fácil renegociar la deuda sin quita y aplazando los plazos: la receta uruguaya. Los “mercados” festejaron ese mismo día con la suba de la bolsa porteña.

Te puede interesar: [Video] Reperfilando: guiño de Alberto Fernández a inversores y la reforma laboral que viene

Este jueves, en el microestadio de Lanús, donde la CTA que conduce Hugo Yasky realizó un acto para llamar a la reunificación con la CGT, Fernández se expresó en un tono distinto al usado en la Mediterránea: “Me preguntan de dónde voy a sacar la plata y yo digo que voy a sacar la plata de dejar de pagar la usura que se llevan los bancos”, afirmó.

Fernández ya había señalado demagógicamente el rol especulativo de las Leliq. La Izquierda Diario estimó que tienen un costo anual que resulta seis veces superior al presupuesto de la Asignación Universal por Hijo (AUH): un puñado de bancos son seis veces más importante que millones de niñas y niños.

Te puede interesar: http://www.laizquierdadiario.com/Liberales-horror-show-Milei-y-Espert-canibales-al-ataque

Los liberalotes que estigmatizan a los que reclaman por la asistencia social del Estado como si la pobreza fuera una condición electiva (y no un producto del sistema capitalista) callan ante la asistencia del Banco Central a las ganancias de los bancos con las Leliq.

El Banco Central a través de la emisión de esos papelitos actúa como una aspiradora que absorbe pesos del bolsillo de todos, destruye el sistema de crédito, la actividad económica y favorece un negocio especulativo fantástico. Además, está a la vista que no logra el objetivo supuesto en esa emisión: detener la inflación.

Te puede interesar: Década ganada… para los bancos

Pero el negocio usurero de los bancos no se reduce a las Leliq. A través de diversos mecanismos, el sistema financiero de conjunto realiza una punción de plusvalía (cuya fuente es el trabajo no remunerado al trabajador) de otras ramas de la producción. No hay dudas que el macrismo profundizó ese negocio.

Pero aún en la “década ganada” los bancos hicieron negocios fabulosos. De hecho, en el siglo XXI, la ganancia en dólares del sistema financiero alcanzó un récord en 2015, el último año de Cristina Fernández en el poder: obtuvieron resultados positivos por U$S 6.475 millones, algo que no lograron repetir con el macrismo.

La verdadera política de Fernández no es atacar el negocio de los bancos. Por el contrario, el pacto social que propone apunta a cristalizar en favor de la clase capitalista en su conjunto la pérdida del poder de compra del salario en la era Macri, que supera el 20 %. Como se ve con las ganancias bancarias, en la crisis hay ganadores y perdedores nítidos. Hacia adelante no hay salida favorable a la mayorías asalariadas si no se afectan esas ganancias extraordinarias del gran capital.

Organizadores de la fuga de capitales

En la era Macri se fugaron del país unos U$S 81 mil millones. Una porción importante de la deuda tomada por el macrismo (y que carga sobre el hombro de la clase trabajadora) financió la fuga. Otros U$S 102 mil millones se fueron en la “década ganada”, en este caso mayormente financiados con superávit comercial. Este vaciamiento del país es organizado por los bancos.

Te puede interesar: [Video] Emmanuel Alvarez Agis se enojó con La Izquierda Diario: acá le respondemos

Herve Falciani es un exempleado del HSBC que develó años atrás que ese banco facilitó la evasión de impuestos y la fuga de capitales de empresas y personas ricas de todo el mundo. Entre ellos, más de cuatro mil argentinos. Hernán Arbisu, otro exempleado, en este caso de las operaciones argentinas de J.P. Morgan, también dio a conocer la existencia banca paralela, en las sombras, para la elite argentina saque sus dólares al exterior. Coto, Techint, Clarín, Macri, Cristóbal López y centenas de otros nombres de los dueños del país figuran en los Panama Papers y los Paradaise Papers.

Sobran los motivos para establecer una banca íntegramente pública que sea gestionada por sus propios trabajadores y que expropie sin indemnización a los bancos privados que todos los días expropian a las mayorías. Además, es la única forma de proteger el ahorro nacional, particularmente del pequeño ahorrista, que en cada crisis es el que paga el pato de la boda, ya sea con “corralito” o con confiscaciones, como la que les practicó Carlos Menem con el Plan Bonex.



Source link