Para La Nación, la deserción universitaria es culpa de los estudiantes secundarios

0
1262


Según “especialistas” los adolescentes terminan el colegio sin preocupaciones. La solución sería restringir el acceso con un examen previo. Mientras tanto, Cambiemos avanza en robarle el futuro a una nueva generación

Desde hace meses, en distintos medios informativos hegemónicos, alineados ideológica y políticamente con el gobierno de turno, aparecen “noticias” sobre el problema de la educación universitaria pública. Según La Nación el día de ayer, la respuesta a que sólo se gradúen 30 de cada 100 estudiantes de las universidades públicas del país radica en los estudiantes secundarios. No así en el sistema y políticas educativas secundarias, ya que citando a Alieto Guadagni “(…) los chicos de 5º año están más preocupados por decidir si se van a Cancún o a Bariloche que por cualquier otra cosa”.

En primer lugar, llama la atención una afirmación así luego de un nuevo aniversario de la fecha que marcó la frase “Ni Una Menos”, donde miles de mujeres y también varones, en su mayoría jóvenes, volvieron a inundar las calles de las ciudades en todo el país con sus pañuelos verdes para reclamar el derecho al aborto.

Parece que sí tienen una preocupación: la salud de las mujeres trabajadoras, que mueren por las consecuencias del aborto clandestino y la falta de implementación de Educación Sexual Integral en los colegios, que el Sr. Guadagni no quiere ver. Ni hablar si pensamos en diciembre con la “reforma previsional”, las movilizaciones por aparición con vida de Santiago Maldonado y frente a cada paso de impunidad a los genocidas.

Te puede interesar: #NiUnaMenos por aborto clandestino: “Tenemos que luchar y seguir saliendo a las calles”

Pero no nos quedemos ahí. También fue noticia la semana pasada que centenares de miles de jóvenes que en la Ciudad de Buenos Aires solamente, hicieron fila para ingresar a la Expo Empleo Joven.

Tanto estén terminando de cursar el colegio como habiendo abandonado, cursando la universidad o solo buscando trabajo, es evidente que la preocupación por el desempleo se profundiza. No sólo porque la juventud es la que tiene los peores trabajos, sueldos, condiciones y precariedad, sino porque la situación actual del país hace prever y ya sentir que cada vez es más difícil conseguir un laburo para llegar a fin de mes.

Te puede interesar: [VIDEO] #ExpoEmpleoJoven 2018: ¿qué ofrecieron las empresas?

La salida propuesta por el “especialista” radicaría en subir las exigencias de los egresados de nivel medio, en una suerte de “evaluación final” para que no haya deserción: “Luego, cada casa de estudios fijará su propio criterio, pero que ese puntaje obtenido en el curso de graduación de la escuela media sea el que lo habilite a ingresar, o no, en la universidad elegida”. ¿Mejorar el nivel educativo de la escuela pública? ¿De las condiciones de trabajo de los docentes? ¿Estructurales de colegios? Mejor ni hablar de algo que pueda entrar en contradicción con el plan de ajuste del gasto público.

Sin embargo, más que la foto hay que ver la película. La semana pasada los dichos de la gobernadora Vidal atacando la creación de universidades públicas en la Provincia de Buenos Aires para “pobres que nunca acceden”, no sólo naturalizó la situación de pobreza estructural que existe sino que volvió a confirmar que Cambiemos va a ajustar la educación pública. Ya venía del ataque a la formación de los docentes con el intento de creación de la UniCABA y de anunciar la “secundaria del futuro” en la que en el último año los estudiantes trabajen gratuitamente para “capacitarse”.

El ahogo presupuestario a las universidades públicas, que la plana mayor de los decanos viene avalando hace décadas, y la desfinanciación de la educación primaria y secundaria, sumados a las necesidades cada vez mayores de aceptar trabajos que no permiten estudiar para poder llegar a fin de mes, son las causas por las cuales graduarse en las universidades es un enorme esfuerzo.

No sólo se niega esto, sino que también se avanza un casillero más al estigmatizar a los adolescentes que supuestamente no tendrían preocupaciones reales mientras Cambiemos, los gobernadores, los rectores y los empresarios se ponen de acuerdo en vender la educación al mejor postor y robar el futuro a las próximas generaciones con un nuevo saqueo en curso.



Source link