Plataforma Fernández – Fernández: la utopía de evitar el ajuste de la mano del FMI

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El Frente de Todos difundió su plataforma electoral con críticas al macrismo. Proponen un acuerdo con los acreedores por el endeudamiento y garantizar su pago con “crecimiento inclusivo”. Es una ilusión el prometido crecimiento cuando el timón lo maneja Lagarde.

La plataforma electoral de los Fernández y Massa agrupados en el Frente de Todos es sólo una declaración de buenas intenciones. Cuestiona las políticas del macrismo, y alerta sobre las peores condiciones de vida de los trabajadores, los jubilados, pero vende pero vende la ilusión que es posible salir del infierno de Macri y a la vez asegurar el pago de la deuda y sostener el acuerdo con el FMI.

La contradicción es cómo se logrará mejorar el poder adquisitivo de los jubilados, trabajadores, mejorar los presupuestos de salud y educación cuando “el siguiente período de gobierno suma compromisos por 160.000 millones de dólares”, como señala la plataforma sobre la deuda. No alcanzan los fondos ni con las exportaciones ni con la recaudación tributaria para afrontar dichos vencimientos.

¿”Crecimiento inclusivo” o ajuste?

La plataforma detalla que dado el sobreendeudamiento, “deberá abordarse a través de acuerdos amplios con los acreedores, en los que se contemple la necesidad de garantizar un proceso de crecimiento inclusivo como único recurso para poder afrontar los compromisos externos e internos”. Es decir, renegociar con los acreedores, donde entre ellos se encuentra uno privilegiado y que dirige hace casi un año el rumbo económico: el FMI.

Pretenden renegociación de una deuda ilegítima y fraudulenta, que durante el macrismo se agregó el pago a los fondos buitres (votado por Massa en el Congreso) y el bono de cien años de Luis Caputo, expresidente del BCRA. Una deuda que financió la fuga y el pago de deuda previa. Además, el FMI autorizó usar su préstamo para financiar la fuga, contradiciendo su propio estatuto. ¿Están dispuestos a pagar, sin siquiera hacer una investigación?

En tanto, los Fernández aseguran que con “crecimiento inclusivo” estarían los recursos para pagar la deuda. ¿Pero, cómo se lograría ese crecimiento? Proponen “la recuperación del mercado interno, el cuidado de los sectores en condiciones de mayor vulnerabilidad de nuestra sociedad y la generación de un excedente genuino de divisas a partir del fortalecimiento de nuestras capacidades productivas, innovadoras y exportadoras”. Sostienen que hay que aumentar las exportaciones y sustituir las importaciones.

Incrementar las exportaciones por lo general implica devaluar, devaluación sobre todo del salario. Las devaluaciones en la situación internacional actual no están dando resultados: como se demostró con la devaluación del año pasado no fue suficiente para subir las ventas al exterior. En abril sólo aumentaron 1,7 % las exportaciones en relación al mismo mes de 2018, según Indec. Sin embargo, fue muy efectiva para destruir el salario.

El kirchnerismo también hablaba de “crecimiento inclusivo” durante sus años de gobierno, pero el motor del crecimiento a tasas chinas no se logró por la recuperación del mercado interno o las exportaciones. Sino que como explicaba el exministro de Economía, Kicillof, antes de ser funcionario del gobierno anterior, la “caja negra” del crecimiento fue “la devaluación del peso que generó una fortísima recomposición tanto de la tasa de rentabilidad como de la masa de ganancias para el total de la economía”. Hacía referencia al zarpazo al salario que hubo con la devaluación de Duhalde donde el poder adquisitivo cayó un 30 %, que implicó un incremento de la porción de riqueza que se llevaron los empresarios. No fue magia el crecimiento.

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Si bien el macrismo atacó el salario, y las condiciones de vida de las mayorías populares, los niveles de ajuste aún son insuficientes con respecto a las necesidades de las patronales para restablecer un nuevo ciclo de crecimiento. Es decir, lo peor está por venir, “subir exportaciones” no evitará la catástrofe.

Tampoco el próximo gobierno contará con crecimiento mundial, como lo tuvo el kirchnerismo (se advierte desaceleración del crecimiento) ni precios elevados de las materias primas.

Los Fernández también omiten el rol del FMI en este lío. Sobran los ejemplos de los desastres del Fondo como en Grecia que incluyó 14 recortes en las jubilaciones y una desocupación que llegó al 60 % en los menores de 25 años.

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Acuerdo salarios y precios: ¿pacto social?

La plataforma afirma que “es preciso convocar a una mesa de concertación de precios y salarios tendiente a generar un proceso de freno a la inflación, pero también para generar acuerdos sobre producción, tecnología, productividad y empleo de calidad. Esa mesa deberá trabajar en la articulación entre el crecimiento, la baja de la inflación, la mejora del salario consistente con el aumento en la producción y la productividad y la recuperación del valor de nuestra moneda”.

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No habla concretamente de pacto social como afirmó Cristina en la presentación de su libro, pero sí dan a entender que será necesario negociar salarios y precios, describen que la “puja distributiva” incidió en la inflación. Suba de precios acelerada entre otras causas por la competencia entre las distintas fracciones empresarias por no perder frente al traslado de precios por la devaluación. En la puja distributiva viene sacando ventaja las ganancias empresarias.

El economista Emmanuel Álvarez Agis, que asesora al precandidato Alberto Fernández, en una entrevista en el Cronista, propuso congelar precios y salarios, es decir consagrar la tajada que sacaron las patronales. No solo eso: todo acuerdo es sobre todo congelar salarios porque los empresarios terminan haciendo lo que quieren. Los salarios se negocian una vez al año, con la colaboración de las cúpulas sindicales para aplastar el salario mientras que las patronales remarcan cuando quieren.

Jubilados: ¿y la reforma previsional?

Sobre los jubilados, el Frente de Todos denuncia que hubo una “estrepitosa pérdida de derechos en materia de salud y seguridad social”.

Proponen “recuperar el poder adquisitivo de las jubilaciones”, “eliminar las tasas usurarias del sistema de créditos Anses”, entre otras. Nada de subir las jubilaciones a un valor equivalente a la canasta de un jubilado.

La plataforma olvida que Sergio Massa voto la reparación histórica a los jubilados, que incluyó el blanqueo de capitales y que significó que ahora termine la moratoria previsional que afecta fundamentalmente a las mujeres.

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La plataforma denuncia los planteos del FMI sobre la reforma previsional, y la suba de la edad jubilatoria. Pero, ¿rechazarán dicha exigencia del organismo si son gobierno?

Álvarez Agis en la entrevista en el Cronista sobre una posible reforma previsional sostuvo que hay cosas para hacer. Citó como ejemplo a Portugal que en un acuerdo con el FMI congeló las jubilaciones, y otra cosa que le pareció “razonable” fue “ajustar la edad jubilatoria con la esperanza de vida”. Para el economista “hoy a los 65 años se puede seguir trabajando”.

La carga de la deuda: hay que invertir las prioridades

La plataforma electoral propone obras públicas, que hay que revertir el deterioro presupuestario de la inversión educativa. También cuestiona la baja real del presupuesto de salud.

Es una ilusión asegurar que se podrá pagar la deuda y a la vez mejorar la salud, la educación, y llevar adelante un plan de obras públicas. Al contrario lo que ocurre es que se recortan dichas partidas para garantizar los pagos a los especuladores.

A modo de ejemplo, la deuda al tipo de cambio actual equivale lo que sale construir más de 42 mil escuelas o representa a 415 mil viviendas del plan Procrear. Estas tienen que ser las prioridades.

El Frente de Todos vende la ilusoria idea de congeniar los intereses antagónicos de las clases en momentos en que la crisis agudiza los enfrentamientos. No habrá luz al final del túnel sin romper con el FMI y sin dejar de pagar la deuda. Lo demás es puro humo.

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