Posadas-Gardel, una unidad necesaria e histórica

0
73


Retomando lazos históricos entre el hospital y el complejo habitacional, trabajadores y vecinos se proponen unir por abajo lo que quieren dividir por arriba, preparándose de conjunto ante posibles nuevos despidos.

Como continuación de la actividad realizada por residentes hace una semana en el hall del hospital, que contó un gran apoyo de los pacientes, el sábado previo a navidad replicaron la iniciativa en el Barrio Carlos Gardel.

Desde las 10 de la mañana, un grupo de residentes, despedidos y trabajadores del Hospital Posadas, instalaron una posta sanitaria en la entrada de la feria del barrio. El objetivo fue difundir la situación del hospital y alertar sobre la posibilidad de nuevos despidos, buscando forjar lazos de solidaridad con los vecinos. Un grupo importante de jóvenes del barrio fueron una parte fundamental de la actividad, organizando previamente lo necesario para que se pueda llevar adelante. También, se acercaron secundarios de Morón y estudiantes terciarios de la zona que vienen participando de las rondas de los miércoles y difundiendo entre sus amigos y conocidos la situación del hospital.

La posta

Al instalarse la posta sanitaria, vecinos se acercaban a preguntar de qué se trataba, ante la respuesta, la solidaridad fue permanente. Muchos contaban que ahí habían sido atendidos sus familiares, nacido sus hijos y curado a vecinos. El reconocimiento al hospital y sus trabajadores se notó en la disposición a participar de las fotos en apoyo al Posadas y en coincidir que si atacan, también están golpeando a los vecinos del barrio. La importancia no es solamente por su función de atención médica, sino que el edificio del Posadas es parte del paisaje cotidiano, ya que puede ser divisado desde casi todos los puntos de “La Gardel”.

Entre quiénes se acercaron dar apoyo, se encuentran dos ex docentes del terciario N° 45 de Haedo que participan del apoyo escolar del barrio, se quedaron hasta pasado el mediodía conversando de la situación política actual, saludando la iniciativa que para ellas como para nosotros es necesaria. Mientras los vecinos eran atendidos en la posta sanitaria, se llevaban volantes para repartir a familiares y conocidos. Parte del grupo de residentes y jóvenes se dividieron para recorrer el barrio, volanteando en los comercios y a los vecinos que iban y venían, las muestras de apoyo y solidaridad a la causa del Posadas fue enorme.

Tal como se pudo comprender durante la jornada, forjar la unidad entre el barrio y el hospital es una necesidad. Si tocan al Posadas, golpean a la Gardel. Así lo reflejaron varios comentarios en las recorridas.

“Mi sobrino se operó en el Posadas, hoy no se podría hacer esa operación”.

Uno de los servicios que quedó sin funcionar a partir de la última tanda de despidos, es la de Cirugía Cardiovascular Infantil. En una de las recorridas, una vecina comentó que el hospital para su familia tuvo mucha relevancia, ya que allí operaron a su sobrino, una operación que de tenerla que hacer el día de hoy, el Posadas no cuenta ya con el equipo encargado de esas intervenciones quirúrgicas.

“Ya no te atienden como antes”

Ese fue el planteo inicial de una vecina que se acercó a la posta sanitaria. Pero no estaba enojada con los trabajadores del hospital porque veía como con el paso del tiempo se fue deteriorando la calidad de atención, donde con los mismos recursos, se atiende a la misma o más cantidad de gente. Por eso se fue leyendo el volante y dejando un mensaje de apoyo. Un ejemplo que muestra como los enfrentamientos que quieren generar entre trabajadores pueden revertirse forjando la unidad entre distintos sectores.

“¿Cómo podemos ayudar?”

Fue una de las frases que varios vecinos repitieron, algunos de ellos habían participado de las rondas de los miércoles o de la reunión de coordinación que se hizo hace unas semanas en el hospital. Quiénes tenían negocios pidieron volantes para repartirlos a sus clientes y seguir difundiendo.

Estas son algunas de las muestras de solidaridad que se vieron el sábado en el Barrio Carlos Gardel, lo que evidencia que la fuerza que pueda provenir de sectores por fuera del hospital es un gran punto de apoyo ante futuros ataques.

El gobierno de Cambiemos conto con el invalorable apoyo de la burocracia de ATE y UPCN para pasar los despidos y avanzar en la precarización, también del peronismo k que a pesar de una retórica de que había que luchar, no movió un dedo de los sindicatos que dirige y se limitaron a hacer campaña de sus candidatos llamando a esperar las elecciones de 2019. Contra todo escepticismo, estas iniciativas son los primeros pasos para forjar los mayores lazos de solidaridad y unidad con el barrio, levantando lo mejor de la tradición que el Hospital Posadas supo tener.

Es una tarea fundamental continuar abonando a desarrollar estas instancias, por eso desde la Agrupación Marrón Clasista seguiremos impulsando y participando de cada acción que fortalezca esta perspectiva, para que cuando el gigante despierte nuevamente, las fuerzas sean aún mayores y golpeemos con un solo puño trabajadores, despedidos y la comunidad. Ellos tienen sus aliados, nosotros los nuestros, y somos más.



Source link