Presupuesto: las preguntas que no responde el rector de la UNCo

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Después de 3 meses de haberlo elevado al CIN, pudimos acceder al anteproyecto de presupuesto para el 2019 de la UNCo, que entrará en los temas a tratar en la próxima sesión del Consejo Superior, es decir, después de la votación de la ley de presupuesto en el Congreso.

El miércoles 17 de octubre participamos de la Comisión de Presupuesto del Consejo Superior. Se trata de la primera sesión de esta comisión desde que asumimos en el Consejo, en el año en que el presupuesto universitario estuvo en el centro de la lucha estudiantil a nivel nacional. Todos los consejeros y consejeras recibimos el ante-proyecto de presupuesto para la UNCo presentado al CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) en julio de 2018, recién el pasado viernes 12/10. En mi caso, como muchas otras estudiantes de Comahue, mientras me encontraba viajando al 33 Encuentro Nacional de Mujeres. Es decir que desde julio las autoridades, a puertas cerradas, elevaron un monto (del que saben que siempre se obtiene menos), pero decidieron mantenerlo oculto, en secreto. Aun cuando hemos hecho varios pedidos de informe y cuando a los días de presentado el anteproyecto comenzó la gran lucha universitaria en todo el país.

Junto a miles de estudiantes, docentes y no-docentes, ya expresamos nuestro rechazo al ajuste en marcha, y levantamos un programa claro en el marco de la lucha universitaria: plata para educación y NO para la deuda externa. Las autoridades de la UNCo posaron de “combativas”, nos mantuvieron luchando a ciegas, sin saber lo que estaban negociando.

Ni siquiera quisieron abrir el debate en la sesión plenaria del Consejo Superior el día miércoles, y nos proponen “aprobar” este presupuesto sin consulta a la comunidad académica, dos semanas después de que se apruebe en el Congreso Nacional en la Ley de presupuesto 2019. Así ratifican no sólo que gobiernan a espaldas de las verdaderas necesidades de la mayoría de estudiantes, docentes y no docentes, sino que ni siquiera respetan los anti-democráticos órganos de co-gobierno que dicen defender.

¿De qué presupuesto hablamos?

El anteproyecto de presupuesto 2019 presentado por las autoridades de la UNCo al CIN en el mes de Julio, solicitaba un aumento de sólo el 12% con respecto al anteproyecto 2018. En Septiembre, presentaron un nuevo anteproyecto (también a espaldas de la comunidad universitaria), con un aumento mayor, pero cuando el presupuesto elaborado por el CIN ya estaba cocinado.

El próximo 24 de octubre, cuando se vote el presupuesto nacional de ajuste en el Congreso, aprobarán entre otras áreas, lo destinado a todas las universidades nacionales. Lo primero que hay que decir es que el presupuesto 2018 ya fue recortado por la inflación en un 22%. Para el año 2019, según la inflación sea más o menos lejana al 23% que promete el gobierno, el recorte se puede consolidar entre un 8 y un 18%.

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Dentro de este ajuste, el Comahue recibe cada vez menos. Según el Artículo 12 del proyecto que se tratará en el Congreso, la UNCO recibiría sólo $2.541 millones, de los $3.693 que solicitó la gestión de la UNCO en julio o de los $4.754 millones que ajustó en Septiembre, previo a la megadevaluación y la aceleración del proceso inflacionario.

De las necesidades de les estudiantes no se habla

Los últimos datos oficiales informados por el mismo Crisafulli en 2014 hablaban de un 82% de deserción en la UNCo. Desde ese momento, la universidad no volvió a publicar ningún relevamiento serio, a pesar de que con la crisis en curso somos nosotros los que vemos abandonar a nuestros compañeros las cursadas, hacer malabares para pagar el boleto de bondi a estudiantes que vienen desde el más lejos; estudiantes que se bancan en las residencias universitarias cada vez en peores condiciones, sin comedores universitarios que den a basto. Y muchas y muchos que ahora tienen que salir a buscar laburos, aunque sean los más precarios para no abandonar.

Sobre estos problemas, somos les estudiantes los que sabemos mejor que nadie las necesidades que tendrá que cubrir el presupuesto cada vez más recortado que pretenden hacer pasar donde evidentemente no somos la prioridad.

Cuando le preguntamos al rector cuáles son los números de la deserción hoy, nos respondió que no los tenía…

¿Y los 10 millones de Gutiérrez?

La gestión de la UNCo, posó de combativa durante el conflicto, pero son fieles acreditadores a la Coneau y con esos discursos han alentado a quienes quieren que frente al desfinanciamiento estatal la Universidad sea bancada por financiamiento externo. El propio rector aceptó una suma de $10 millones del propio gobernador Gutiérrez (MPN), supuestamente “no reembolsable” pero en el marco de un acuerdo que “sugiere” que la UNCo colabore en el desarrollo del plan quinquenal de la provincia. Ese plan consiste en fortalecer el sector privado y las empresas “estratégicas” de Neuquén como hace días se dieron a conocer en el sector agroindustrial.

Hoy, con estos $10 millones la UNCo propone terminar obras de infraestructura pendientes desde hace más de 5 años producto del abandono de la SPU (Secretaria de Políticas Universitarias de la Nación) que se había comprometido con la construcción de módulos y reparación de edificios como en Humanidades, Turismo y otras que nunca finalizaron. También discuten que hacer con el canon que el Banco Credicoop “devuelve” a la UNCo por el servicio de depósito de sueldos. Eso sí, ni una palabra de cómo hace un año la Facultad de Ingería generó $50 millones de pesos de “recursos propios”, que consisten en ofrecer servicios a empresas petroleras y de servicios, por ejemplo, para el trazado de pozos o análisis de suelos. Un secreto del que tampoco se habla, ni se encuentra información ni se rinden cuentas públicas. Al preguntar al Rector ¿qué convenios tiene la universidad con cuáles empresas? ¿a cambio de qué? ¿Dónde se publica esa información? El silencio fue la única respuesta.

Por eso, nuestra denuncia es clara: hay responsables de haber cerrado la lucha universitaria por mayor presupuesto. En última instancia existe para muchos la posibilidad de avanzar en el financiamiento de privados o municipios, que obviamente luego exigen contraprestaciones a la universidad, que moldean nuestros planes de estudio y atan nuestra la producción de conocimientos al servicio de sus intereses.

Dentro de los grandes responsables de haber traicionado la lucha por mayor presupuesto universitario, está la traición de las centrales docentes dirigidas por el kirchnerismo. Lejos de seguir la lucha, junto al movimiento estudiantil que venía en ascenso, firmaron un “aumento” salarial que en los hechos representa un ajuste del 20%. Lo mismo vimos de las agrupaciones estudiantiles que responden a esta línea política, al “hay 2019”, como la CEPA y el MILES, amigos del Vaticano.

Plata para educación, no para la deuda

Desde En Clave Roja – Pan y Rosas conquistamos una banca en el Consejo Superior que asumimos en junio. Desde ese momento, planteamos que había que terminar con el secreto que defienden las autoridades de la UNCo y del CIN, especialmente acerca de los convenios privados, de cómo se resuelven los presupuestos entre cuatro paredes y comprometen el conocimiento que produce nuestra universidad al servicio de las empresas. Con lucha universitaria, en cada marcha y consejo abierto insistimos en la necesidad de la más amplia organización especialmente de las y los estudiantes y junto a nuestros docentes, con nuestras asambleas, comisiones de base y movilizaciones. Porque la pelea más grande se venía en octubre cuando Macri, sectores del PJ y el FMI nos iban a querer imponer un presupuesto nacional de ajuste que tendría como blanco de ataque también a la universidad. En esta perspectiva, peleamos porque el movimiento estudiantil que se ponía de pie levantara un programa claro: plata para educación, no para la deuda. Fuimos cientos de miles les que nos hicimos eco de esta consigna porque entendimos que el ajuste era sobre nuestra educación, nuestra salud, el trabajo de nuestros viejos.

Apostamos a que la fuerza que demostró el movimiento estudiantil y de mujeres en las calles, un movimiento que expresó también que estamos hartos y hartas de que nos impongan sus designios autoridades y burocracias estudiantiles, salga a enfrentar y frenar este presupuesto de conjunto, junto a los y las trabajadoras, exigiendo a las centrales sindicales un fuerte paro para el próximo 24. Y a eso convocamos a todos y todas las estudiantes, porque no podemos confiar en la gestión de la UNCo, ni en el lobby en el Congreso al que apostaron. Y menos aún en el silencio de la Federación Universitaria del Comahue (MILES/PCR) que a días de la votación está dispuesta a seguir desmovilizando al movimiento estudiantil. Nuestra fuerza está en la movilización y nuestra lucha es ahora!



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