¡Que el conservatorio de Morón se ponga de pie!

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El Gobierno no quiere poner un peso para la educación. La juventud de los pañuelos verdes y naranjas vuelve a la escena en defensa de la educación pública. En el distrito varias escuelas vienen coordinando su lucha por condiciones edilicias y presupuesto. El conservatorio tiene que redoblar esta pelea.

A más de un mes del crimen social de Sandra y Rubén, donde distintas escuelas de la provincia empezaron a organizarse por sus reclamos, en Morón todavía hay colegios cerrados porque se caen a pedazos.

En el Conservatorio somos más de 2500 estudiantes y no entramos en las aulas, se cursan materias en un anexo que funciona en un colegio prestado. Las condiciones de infraestructura dejan mucho que desear y hace años se viene exigiendo la edificación de un edificio nuevo. Durante una década, con Sabatella, y ahora a Tagliaferro se le siguen presentando los mismos papeles y reclamos de hace años.

Al mismo tiempo, Cambiemos quieren recortar donde más nos duele, educación, salud, trabajo y salarios. Para cumplir los compromisos con el odiado FMI discute en reuniones secretas con los gobernadores peronistas el presupuesto de ajuste, porque sin sus votos no podría lograrlo.

Pero se encontró con un nuevo movimiento estudiantil que dice basta y marca el camino. Delibera masiva y democráticamente en asambleas y clases públicas, cuestionando los privilegios de unos pocos en detrimento de las condiciones de la salud y educación del pueblo. Votan “plata para educación y no para la deuda”, como en la última asamblea del conservatorio. No se subordinan al PJ y el kirchnerismo, que denuncian el ajuste pero llaman a esperar al 2019. Dicen “la lucha es en 2018” y se alía a sus aliados docentes y trabajadores en lucha.

En Morón los estudiantes, docentes, no docentes y familias vienen movilizándose por sus demandas los viernes cuando sesiona el Consejo Escolar. Hace casi dos semanas diferentes escuelas de la zona, junto a las familias ingresaron al Consejo para exigir una solución. La respuesta de la Presidenta del Consejo Escolar, funcionaria del Gobierno, María Delia Traverso, fue reirseles en la cara y escribir en un acto que “ponía en duda” la palabra de los estudiantes, trabajadores y familias, que reclamaban por un trabajador auxiliar de la Escuela de Teatro de Morón que recibió una descarga eléctrica trabajando. Encima, ahora esa misma institución vuelve a funcionar con solo tres aulas y un SUM.

Dicen que no hay plata, sin embargo lo que se paga en deuda pública es equivalente a 23 presupuestos universitarios. Y en los terciarios los números se multiplican, va un dólar a nuestras instituciones cada 390 que se van en deuda. Mientras que los dueños del campo, las grandes empresas petroleras, mineras, los banqueros y especuladores aumentaron sus ganancias con el golpe devaluatorio.

Los estudiantes del Conservatorio tenemos que redoblar nuestra pelea para enfrentar estas problemáticas que nos atraviesan a todos. Incluso, debemos desarrollar la mayor unidad con estudiantes y trabajadores que resisten el ajuste, porque vienen por todos.

En el Conservatorio se impulsó la campaña “se nos cae el conser” por la comisión edilicia de la institución conformada por estudiantes, y se lograron algunas reparaciones. Sin embargo, todos opinamos que se trata de un parche.

Necesitamos las obras de infraestructura ya, y no pueden quedar en manos de los mismos responsables del deterioro de la educación pública, que además mantienen enormes negociados con las empresas de construcción.

Tenemos que unirnos a los estudiantes universitarios, secundarios, las mujeres junto a los trabajadores docentes, a quienes Vidal no para de atacar, y los que están en lucha como los médicos del Hospital Posadas o los obreros navales del Astillero Río Santiago, que con su lucha y organizados democráticamente lograron un acta con el compromiso de insumos para poder trabajar. Fuerzas sobran.

Para todas estas peleas, resulta fundamental un plan de lucha para evitar que se apruebe el presupuesto de ajuste de 2019. Esto implica levantar la consigna del no pago de la deuda externa, y la nacionalización de la banca y el comercio exterior, ya que sin estas medidas todo presupuesto que se vote quedaría en manos de los mismos responsables del deterioro de la salud y educación.

Con estas ideas, creemos que el movimiento de estudiantes junto a los trabajadores, debe pelear por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, como parte de la salida a la crisis nacional, que exprese verdaderamente la voluntad popular, que esté conformada por un diputado cada 20 mil habitantes, que sean revocables y cobren lo mismo que una maestra. Planteando la necesidad de que el conjunto del pueblo trabajador decida sobre los destinos del país y no un presidente con poderes de monarca, o un senado lleno de dinosaurios antiderechos.

Para desarrollar esta perspectiva, el 6 de octubre, en el microestadio de Argentinos Juniors te invitamos a ser parte de un acto encuentro junto a los trabajadores, jóvenes y mujeres que quieren enfrentar los ataques del gobierno, para intercambiar experiencias de lucha y organización y decidir cómo enfrentar este saqueo.



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