Quimey, Lucas y Sofía: tres víctimas de la desidia de Edenor y el Estado

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Tenían 3, 5 y 7 años. Murieron en un incendio, en una casa donde se iluminaban a vela tras el temporal y la falta de luz. Los vecinos ocuparon oficinas de Edenor para reclamar obras y justicia.

El temporal del sábado golpeó a toda la zona metropolitana. Pero más en las barriadas precarias del Gran Buenos Aires. Igual que pega la desocupación, el hambre, la falta de obras y servicios.

Es el caso, por ejemplo, del asentamiento 8 de Mayo del partido de San Martín. “Después de la tormenta, muchos vecinos quedaron bajo el agua, por ejemplo en Villa Cárcova y el barrio Independencia. Al fondo del barrio Libertador hay un asentamiento que se llama 8 de mayo. Las familias se quedaron sin luz dos o tres días, entonces se estuvieron iluminando con vela”, cuenta a La Izquierda Diario José Gazpio, integrante del Movimiento Popular La Dignidad.

Inundados, embarrados, iluminados a vela, así pasaron los últimos tres días cientos de familias. Ese cuadro, creado por el Estado y las empresas de servicios, terminó en un desastre evitable. Una de las casas se incendió en la madrugada de este miércoles. La madre y los vecinos no pudieron sacar a todos los chicos que dormían allí. Quimey, Lucas y Sofía Toledo Recalde murieron en el incendio. Dos de sus hermanos se salvaron. Vivían solo con su madre. A su padre, hoy detenido en una cárcel bonaerense, no lo dejaron salir para despedirlos.

Este jueves, el dolor de los vecinos se transformó en bronca. Dejaron el barrio con dos banderas: “Justicia para Quimey, Sofía y Lucas” y “Ninguna barrio sin suministro de Edenor”. Con ellas decidieron marchar hacia la sede de Edenor en San Martín. Les cerraron la persiana metálica, pero se metieron igual. Ni el operativo policial pudo detenerlos.

Fotos: MP La dignidad – CTEP

Luego de varias horas, se fueron de las oficinas con una serie de compromisos, aunque saben que no podrán mitigar el dolor. Entre ellos, la realización de obras de infraestructura, el resarcimiento económico a la familia y la puesta en pie de una Mesa de Emergencia Eléctrica con la empresa, el municipio y las organizaciones sociales y sindicales de la zona.

La muerte de los tres pibes es otra muestra más de las condiciones de vida del pueblo. El lucro capitalista con los servicios públicos y el brutal tarifazo obligan a millones a pasar frío, a tener conexiones precarias, a dejar la mitad del sueldo en pagar las boletas. Como denuncia José, “acá hay por un lado tenés barrios sin conexión como el 8 de mayo, otros tienen servicio pero usan medidores con tarjeta, que es terrible porque cuando se te acaba el crédito te deja a oscuras o con mínima tensión, y por último los que sufren el tarifazo con facturas impagables”.

Fotos: MP La dignidad – CTEP

Según los fríos números, más del 50% de los bonaerenses no tiene servicios de cloacas y agua potable, y más del 30% no accede a las redes de gas natural. No es solo la luz: la pobreza energética afecta a más de la mitad de la población en la provincia que gobierna María Eugenia Vidal. Dice Gazpio. “La gente vive en niveles de precariedad terribles. Todo pende de un hilo. Tu laburo, tu vida cotidiana, tu vida. Los comedores y merenderos están estallados. Y con el Presupuesto que quieren votar todo va a empeorar, en las provincias también”.

Por eso, no es una tragedia. Estas muertes, como tantas otras, son parte de los crímenes sociales que día a día sufre el pueblo trabajador.

El Estado y las privatizadas son responsables. Justicia para Quimey, Sofía y Lucas.



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