Relatos y realidades: a un año de la más desastrosa conferencia de prensa de Cambiemos

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El 28 de Diciembre del año pasado, Marcos Peña, Nicolás Dujovne, Luis Caputo y Federico Sturzenegger brindaron una conferencia de prensa que podrá quedar en los anales de la historia local como una de las más desastrosas de la era Cambiemita.

El 28 de Diciembre del año pasado, Marcos Peña, Nicolás Dujovne, Luis Caputo y Federico Sturzenegger brindaron una conferencia de prensa que podrá quedar en los anales de la historia local como una de las más desastrosas de la era Cambiemita.

De los cuatro funcionarios presentes en aquella conferencia actualmente dos ya no prestan funciones. Al decir del presidente “pasaron cosas” y la inflación que se estima que cierre cerca del 50% este año junto con la(s) corridas contra el peso que llevaron a que el billete verde cierre la cotización minorista el 2018 a $38,849 se llevaron en su camino a algunos miembros del “mejor equipo de los últimos 50 años”.

La aparición de los cuatro funcionarios juntos buscaba mostrar “coordinación” en términos de política económica, lo cierto es que la economía ya comenzaba a mostrar importantes desequilibrios, que este año no hicieron más que crecer.

El anuncio más trascendente en aquel momento fué el cambio en la meta de inflación para 2018 que pasó de ubicarse en una banda de entre el 8 y 12 % anual a un estimado del 15% para este año. La distancia entre el valor estimado por el Gobierno y la inflación real que cerrará cerca del 50% parece un chiste de mal gusto difícil de superar. No obstante, si se sigue recordando esa conferencia de prensa aparecen nuevas y mejores “anécdotas”. El ex presidente del Banco Central (BCRA) Federico Sturzenegger, señaló que debido al reajuste en las metas de inflación, el BCRA “podrá bajar las tasas de interés” para “sostener el crecimiento económico”.

La realidad nuevamente se ubicó muy lejos de los anuncios, y no solo que las tasas no bajaron sino que llegaron a niveles récords. La bola de nieve de las Lebac solo podría ser superada por la nueva bola de nieve de las Leliq, la cual guarda muchas similitudes con su antecesora. A pesar de que el nuevo instrumento sólo puede ser adquirido por instituciones financieras, la estrategia utilizada por el ex presidente del BCRA Luis Caputo llegó a ofrecer tasas superiores al 67% anual. Este nuevo instrumento no solo que aumentó el déficit cuasifiscal, el cual surge de las cuentas del BCRA, sino que lo hizo a costa de garantizar ganancias extraordinarias a bancos e “inversores” extranjeros que operan a través de instituciones financieras. La deuda que el Gobierno tiene con el BCRA a causa de esto no solo que no ha parado de crecer, sino que más tarde que temprano querrán que los trabajadores la paguen con nuevos ajustes.

Las pronósticos vertidos en esa conferencia suenan de mínimo “disparatados” frente a la realidad económica que perjudicó a miles de trabajadores. La caída del salario que de acuerdo a cálculos de La Izquierda Diario, en octubre fue del 11,1% en relación al mismo mes del año pasado, el crecimiento del desempleo al 9% el tercer trimestre de este año, así como la caída del 4% de la actividad económica en octubre como informó el propio INDEC; no son otra cosa sino las consecuencias de la política económica llevada adelante por Cambiemos.

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El 2019 arrancará con nuevos tarifazos en el transporte, la luz y el agua. Los aumentos oficializados este jueves superan la inflación estimada en el Presupuesto del 2019. Esto quiere decir que las empresas piensan seguir ganando a costa de lo que sea. Con los nuevos aumentos, el peso de los servicios públicos llegaría a representar un 25 % del salario mínimo vital y móvil, que se ubica actualmente en $11.300, mientras que un consumo promedio implica un gasto por servicios públicos cercano a $ 3.000.

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El Gobierno lleva adelante un plan de guerra con el apoyo del FMI, ambos buscan imponer un nuevo saqueo contra los trabajadores y el pueblo pobre. Es necesario enfrentarlo y exigir un plan de lucha a la altura del ataque. Los chalecos amarillos de Francia muestran que los ataques pueden ser frenados si se los enfrenta en las calles.



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