Renuncia de Caputo: mala recepción de bancos internacionales y empresarios

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Entre el “gesto patriótico” y la negociación con el FMI. En Wall Street la renuncia de Luis Caputo generó desconfianza mientras empresarios locales cuestionan el clima de incertidumbre. Pero para el pueblo trabajador, el lejado del ex ministro offshore es una deuda multiplicada.

Desde Nueva York, el presidente Macri intentó acallar el ruido generado por la renuncia repentina del titular del Banco Central, Luis Caputo, señalando que su paso por el cargo fue un “gesto patriótico”.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el principal enfrentado a las decisiones del ex presidente del Central y ganador de la contienda (junto con el FMI) tras la designación como reemplazante de un hombre de su riñón, Guido Sandleris, intentó no mostrarse sorprendido con la decisión puesto que Caputo “ya había expresado hace tiempo al presidente Macri su decisión de dejar su posición”.

Lo cierto es que, a horas de iniciado el Paro General de los trabajadores que paralizó el país, la noticia fue aprovechada para protagonizar las tapas de los principales diarios y evitar referirse al rotundo acatamiento a la medida por parte de los trabajadores, lo que igualmente no pudo evitar el desconcierto que sintieron los “hombres de negocios” vinculados con el ex ministro offshore ante la noticia.

En primer lugar, la banca internacional que tenía en Caputo a un aliado clave para la especulación financiera, elevó sus críticas. En respuesta, tanto Dujovne como medios afines intentaron devolver la confianza aduciendo que la continuidad de sus negocios estaría garantizada por el vice presidente de la entidad monetaria, Gustavo Enrique Cañonero, del ala de Luis Caputo y ex empleado del Deustche Bank.

Según la agencia Bloomberg, desde la J.P. Morgan indicaron que “aunque las implicancias a mediano plazo de este cambio en el gabinete aún son inciertas, creemos que la volatilidad del peso seguirá siendo alta”. No se privaron tampoco de exigirle al flamante presidente entrante de que aumente las tasas de interés en pesos aún más y que mantenga una “linea monetaria más dura”.

Así también, desde otros gestores del capital financiero internacional, la BTG Pactual Argentina advirtieron que la salida de Caputo es negativa porque ello implica que “los préstamos del FMI estarán por debajo de las expectativas del mercado y que el BCRA no tendrá fondos suficientes para defender las bandas de flotación”.

Mayor incertidumbre y sobre todo, la perspectiva de que esta renuncia implicará una mayor devaluación del peso, es el resultado más frecuente entre los analistas de mercados financieros.

También los operadores de Wall Street se mostraron inquietos ante el cambio de funcionarios. Diego Ferro, portfolio manager de Greylock Capital, sostuvo que “si bien hubo estabilidad, el mercado todavía está muy sensible con la Argentina. Tenía mucha credibilidad en el mercado, la perdió, la está recuperando de a poco y un cambio inesperado en el mercado no ayuda”.

Así también, Alberto Bernal, economista y estratega en jefe de XP Securities, coincidió que “obviamente el mercado tomó muy mal la renuncia de Caputo. Creo que se fue por diferencias con el resto del equipo económico y con el Fondo Monetario Internacional sobre políticas económicas. Esta renuncia al coincidir con la visita del presidente Mauricio Macri a New York, no es positiva”.

Por su parte, el empresariado local también se mostró poco receptivo a la renuncia de Caputo. Si bien el comunicado difundido por Caputo habla de “motivos personales”, los empresarios creen que se trató de una decisión fundamentada en las diferencias que tenía con parte del acuerdo con el FMI, en particular vinculadas a la posibilidad de aplicarse un esquema de flotación cambiaria.

“La renuncia de Caputo estando en Presidente en Estados Unidos en medio de la negociación con el FMI es una pésima noticia que genera incertidumbre”, aseguró uno de los más importantes dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), según I Profesional.

“Haber mostrado las diferencias renunciando en momentos en los cuales el país se acerca a cerrar el acuerdo con el FMI no me parece una buena señal”, se sincera el CEO de una de las principales empresas agroindustriales de la Argentina.

El legado de Luis Caputo: la hipoteca del país, mientras se va con su patrimonio 50 % incrementado

El enojo por su renuncia llegó a manifestarse hasta por economistas ultra ortodoxos como Luis Espert, que llamativamente realizó su crítica en una verdad incuestionable: la responsabilidad de Caputo en el fenomenal incremento de la deuda pública y externa.

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Lo cierto es que mientras la economía de Cambiemos se apoyó en el endeudamiento serial para garantizar los negocios de los especuladores y el capital concentrado (según el gobierno la deuda llegará al 87 % del PBI), así como la reducción escandalosa de impuestos a los empresarios mientras aplicaba ajustes y tarifazos a los trabajadores, el ex ministro offshore Luis Caputo se va de su cargo con sus bolsillos multiplicados.

Según trascendió, el patrimonio de Caputo creció más de un 50 % durante su tiempo en la función pública. Así se desprende de la contrastación de sus declaraciones juradas de 2015 y 2017. Sin embargo, en ellas no está vislumbrado el fabuloso negocio que hizo al desarmar sus posiciones en Lebac para pasarse al dólar antes de la devaluación desde abril de 2018.

A fines de 2015, Caputo declaró bienes, depósitos y dinero por más de $ 84 millones y deudas por casi $ 25 mil. Dos años más tarde, Caputo aumentó sus bienes, depósitos y dinero a casi $ 127 millones, mientras bajó su deuda a casi cero.

A este dato debe sumarse el negocio que armó con las Lebac. En enero de 2018, Caputo tenía más de $ 9 millones en esa Letra, que se había acumulando gracias a las altas tasas de interés que establecía el Banco Central conducido en ese momento por Sturzenegger. Sin embargo, días antes de las corridas cambiarias Caputo desarmó sus Lebac y compró dólares. Por cada dólar pagó menos de $ 19. Hoy el dólar cotiza en torno a $ 40. Una duplicación “afortunada” de su negocio, sin haber hecho absolutamente nada.

Ese movimiento es ahora investigado por la justicia que intenta determinar si por su cargo tuvo acceso a información privilegiada, lo que parece difícil de negar.

Caputo también es investigado por haberse enriquecido con operaciones en el mercado de dólar futuro, por no declarar una sociedad offshore y por haber favorecido con fondos de la Anses a un fondo de inversión del cual es fundador.



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