Río Negro: de la marea verde a mi primer encuentro

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Junto a una nutrida delegación de Pan y Rosas de varias provincias, compartimos las voces de las mujeres de Río Negro que viajaron por primera vez a un Encuentro Nacional de Mujeres.

Estudiantes y trabajadoras que vienen siendo parte de la marea verde y de organizarse en cada lugar de estudio y de trabajo fueron parte de la delegación de la agrupación Pan y Rosas. Compartimos extractos de las experiencias que comentaron con La Izquierda Diario.

En sus experiencias y anécdotas destacan la emoción y orgullo de haber compartido este viaje con luchadoras obreras del parque industrial de Neuquén, con la comisión de mujeres del Carbón de Rio Turbio y de las trabajadoras del Astillero Rio Santiago. Entre las principales campañas se destacaron la pelea por la separación de la Iglesia del Estado, llevar el apoyo al pueblo Brasileño impulsando la campaña El Ñao contra el reaccionario Bolsonaro y seguir organizándose para enfrentar el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores del PJ.

Bianca, estudiante de Derecho UNCo. Fiske Menuco: “A parte de ser mi primer encuentro, va de la mano con ser el primero con Pan y Rosas. La experiencia fue inmensa, aprendí muchísimo de mis compañeras de militancia y en particular las grandes referentes obreras, esas mujeres que luchan incansablemente, que al escucharlas se te pone la piel de gallina, y que admirarlas es poco”.

“…mi militancia feminista empezó hace bastante pero desde un punto más individualista y cuando conocí a mi amiga y compañera de militancia supe lo que era ser una feminista socialista, y que ahora sé que no me equivoque en formar parte de este espacio político, que fui muy bien recibida, que es la lucha que quiero dar y que estoy orgullosa de formar parte de ella. Voy a cerrar con una frase que dijo una de las obreras de MAM, y que me quedo grabada, la sororidad no es para cualquiera, es de clase. Y en Pan y Rosas eso se ve. Somos mujeres organizadas”.

Sol, Trabajadora Cipolletti: “me impactó la firmeza y la convicción de levantar nuestra bandera, esa fue la primer sensación enorme que tuve… también me sentí muy cómoda y orgullosa de la enorme organización que hizo que no nos falte nada”.

“La participación de Myriam, Andrea y Natalia, sumaron lo groso de nuestra estadía y ni hablar de mis compañeras más cercanas con las cuales reforzamos más nuestros lazos…

“estuve en el taller: feminización de la pobreza, planteando el rol de que la iglesia con el lugar que tiene la mujer como sujeta de reproducción, de complemento del hombre, lo cual no le da lugar a aspirar a otra realidad, también su intervención para evitar que el aborto sea legal…También se propuso movilizarse para frenar el presupuesto 2019, lo que claramente impacta en las mujeres más vulnerables”.

Camila, estudiante de derecho. Fiske Menuco: “Como pan y rosas dimos muchas peleas, como la exigencia de que las centrales sindicales llamen a un paro y me llamo la atención que otras compañeras escindieron la lucha por nuestros derechos de la pelea contra el ajuste que están llevando a lo cual le plantee que nosotras le tenemos que enseñar a ellos que luchen como mujeres, en el sentido de que mientras ellos marcha a la basílica de Lujan, nosotras estamos dando la pelea por la separación con el Estado. Tenemos que exigirle a esos tipos que hagan un paro activo nacional, que llamen a movilizar, para que aprendan de la lucha que llevamos las mujeres como movimiento, que están enfrentando al sistema, al gobierno y a todo lo que nos oprime y nos explota”.

Sol, estudiante de agronomía. Cinco Saltos: “para mi estaría bueno expresar que vimos como se maneja la organización, que es super burocrático todo. Pero que más allá de eso hay que destacar que el movimiento de mujeres es imparable, que es re emocionante la experiencia. Que es posta eso de que te cambia la cabeza en algunos aspectos.

Agustina, estudiante secundaria. Cipolletti: “Fue mi primer encuentro, me gusto estar con pan y rosas, la organización y la seguridad que te brindan, me sentí muy cómoda y pude intercambiar con otras secundarias del país”.

“Fui a la comisión de fabricas recuperadas que me encantó, porque fui con las trabajadoras textiles, las obreras de Zanon, MAM que se plantaron e hicieron el taller igual, pese a que no se quería abrir por la comisión organizadora, y de las cuales aprendí un montón. Por eso también me molesto un mucho escuchar al resto de las chicas que estuvieron en otros talleres sobre lo burócrata de la comisión organizadora, lo del aplausometro y que no se podía votar y cambiar nada, que no paso en el taller donde yo participe, porque lo coordinaron las mismas trabajadoras”.

Alue, trabajadora. Bariloche: “fue una experiencia maravillosa. Volví llena de anécdotas bellas, feliz y agradecida de haber podido compartir con tantas personas y sobre todo con mi agrupación Pan y Rosas.

“En el taller de autodeterminación de los pueblos en el cual participé, algunas de las discusiones que se dieron por parte de integrantes de la agrupación fueron: que el encuentro sea plurinacional, la concientización desde nuestros espacios (sobre temas de género y feminismo) y el repudio a Bolsonaro”.

Delfina, estudiante de Psicologia UNCo: “llevamos a los talleres discusiones que se enmarcan en la actual crisis tanto nacional como internacional. Asistí al taller “Mujeres y Universidad”, logramos dar una caracterización de la crisis nacional, en relación con el saqueo del gobierno y el ajuste que arrasa con la educación, la salud, los salarios y la vida de lxs trabajadorxs y de lxs desocupadxs… que esta crisis no emerge con el macrismo, sino que –si bien aquí se profundiza- es la continuación de políticas de los gobiernos anteriores”

“Planteamos el repudio del ascenso de Bolsonaro en Brasil visibilizándolo como el racista, misógino, homofóbico, derechista y anti obrero que es, proponiendo movilizar el sábado 20 a la Embajada de Brasil, a las compañeras del encuentro con la consigna #ElÑao. Éste repudio lo llevamos a la marcha del domingo, que consignó la mayor parte del recorrido de la columna de Pan y Rosas”.

“En el taller, tanto la consigna de la separación de la Iglesia y el Estado como el repudio a Bolsonaro fueron agregados en las conclusiones porque eran discusiones que no se llevaran desde la organización del ENM”

Cande, estudiante Viedma: “participe del taller de mujer y deuda externa, donde debatimos alrededor de la separación de la iglesia del estado y la necesidad de que el encuentro sea en Ciudad Autónoma de Buenos aires, donde se debatió este año y se movilizaron más de 2 millones a favor del derecho al Aborto Legal y me parece que votar la sede levantando la mano es lo más democrático que se puede hacer contra la imposición de un aplausometro que no refleja lo que se discute en los talleres”.

Huilen, estudiante de Psicología UNCo. Cipolletti: “Mi experiencia fue alentadora. Volví con ganas de seguir peleando por el derecho que nos siguen negando, el derecho al aborto y por la separación de la Iglesia del Estado. Me encontré con un espacio de discusión en donde las distintas corrientes y partidos y mujeres autoconvocadas expresan sus posiciones y dejan en evidencia sus posturas reales en cuanto a la lucha de las mujeres. Debo destacar que me encontré con un espacio muy aferrado a las tradiciones de la forma en la que se hacen las cosas, de la oposición de voces pero no el debate profundo de las temáticas”

Flavia, trabajadora. Cipolletti: “fui al taller de mujeres por la libre determinación de los pueblos”. Había ido el año pasado a El Bolsón con pan y Rosas a una Asamblea #NiUnaMenos en el marco de la desaparición de Santiago, la criminalización de la protesta y la necesidad de la prórroga de la ley 26160, en esa oportunidad vi y sentí la necesidad de estar y apoyar a las compañeras mapuches, la propuesta de este taller era #NosQueremos plurinacional”.



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