Según la UCA, casi todas las trabajadoras ocupadas realizan “doble jornada” no remunerada

0
79


En el conurbano bonarense llega hasta el 52% de las mujeres mayores de 35 años trabaja “doble jornada”. Un nuevo estudio releva las desigualdades en las tareas no remuneradas entre mujeres y varones.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA junto con la Defensoría de la Provincia de Buenos Aires presentó un informe titulado “Empleo y Trabajo no remunerado. Una mirada en profundidad sobre la distribución del trabajo no remunerado en el conurbano bonaerense 2017-2018”.

El estudio muestra datos sobre los modos en que las mujeres y varones mayores de 18 años se ocupan en tareas de trabajo no remunerado y/o en el mercado laboral: las diferencias en las tasas de actividad económica, la desigualdad en la carga de trabajo no remunerado, la distribución del tipo de tareas en el hogar y por último su relación con el bienestar subjetivo. Incluso dentro del trabajo no remunerado dentro del hogar distingue las tareas intensivas (cocinar, lavar, limpiar), ocasionales (arreglos o compras) y de cuidado (niños, ancianos, enfermos).

Empleo remunerado y mercado de trabajo

Las tasas de actividad y empleo de las mujeres son menores a las de los varones, según dice el informe, mientras que sus tasas de desocupación son mayores: 11.9% en el país y 12.9% en el conurbano contra 7% en varones. Además existen mayores desigualdades que el conjunto de mujeres a nivel del total país: las tasas de actividad y empleo de las mujeres del conurbano son menores a las de la media que muestran las del conjunto del país.

Incluso se muestra que la desocupación es mayor dentro de las mujeres de entre 18 y 34 años.

Trabajo no remunerado

El informe indica que la tasa de doble jornada laboral de las mujeres es muy cercana a la tasa de empleo, es decir que casi todas las mujeres ocupadas en el mercado de trabajo realizan también tareas de trabajo no remunerado. En cambio menos de la mitad de los hombres ocupados realiza además tareas de trabajo no remunerado.

Son las mujeres desde los 18 años del conurbano Bonaerense quienes tienen también mayor carga de trabajo no remunerado y mayores brechas de género que el conjunto de mujeres a nivel del total país. Dentro de ellas, las que tienen de 35 a 59 años son las que tienen mayor tasa de trabajo no remunerado 96,1%, tasa de actividad integrada 99,6% y tasa de doble jornada 52,3%.

Asimismo se pone de relieve la mayor carga de tareas domésticas intensivas entre las mujeres en relación a sus pares varones. Lo mismo se puede ver con las tareas de cuidado, mientras que se acortan las distancias si se consideran las tareas ocasionales dentro del hogar (como realizar las compras o arreglos).

Incluso en comparación con el conjunto de mujeres en el país, las mujeres de 18 años y más del conurbano bonaerense enfrentan también mayor carga en tareas domésticas intensivas y en tareas de cuidado. Y en especial las mayores de 60 años participan tres veces y medio más que los varones en las tareas domésticas.

Diferencias de clase

Uno de los datos que resalta la investigación es cómo la diferencia de género también está atravesada por las desigualdades socioeconómicas. Muestra que las mujeres del Conurbano de sectores más vulnerables tienen una carga de todas las tareas domésticas más altas que sus en sectores medios. En mayor proporción respecto la realización de tareas domésticas intensivas y de cuidado.

Respecto la evaluación de “bienestar” las conclusiones que se desprenden son que las mujeres dentro de la población ocupada en trabajos remunerados se sienten mejor que los varones. Mientras que las mujeres que sólo realizan actividades de trabajo no remunerado tienen alta proporción de malestar psicológico, triplicando a aquellas que sólo desarrollan actividades remuneradas.

Ver también: Se prorrogará la moratoria previsional conocida como “jubilación de amas de casa”

Bajo el gobierno de Cambiemos y los gobernadores el ajuste económico y recesión siguien creciendo, impactando de lleno en las condiciones de vida de las y los trabajadores. La pobreza y la desocupación vienen en aumento, y la desigualdad no sólo se mantiene respecto la carga de tareas domésticas sobre las mujeres, sino que se profundizarán bajo las condiciones económicas del FMI. Las mujeres trabajadoras son las primeras en sufrir las consecuencias del ajuste.



Source link