"Si vienen por nuestro futuro, hay que tomar el presente en nuestras manos"

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Conversamos con Guadalupe Oliverio, candidata a presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la UBA en las elecciones que se realizarán desde hoy hasta el viernes

Guada es estudiante de Historia en la UBA. Está cursando el Ciclo Básico Común. Tiene 21 años y desde el 2012 milita en el PTS y la agrupación En Clave Roja porque quiere transformar la realidad. Esta semana va a ser la candidata a presidenta de su Centro de Estudiantes, el de Filosofía y Letras de la UBA. Desde cómo empezó a militar hasta qué opina sobre la situación actual del gobierno macrista, una entrevista que se mete más a fondo en una realidad que cada vez se hace más evidente: una nueva generación de estudiantes llegó a la política y tiene un montón de cosas para decir.

¿Por qué pensás que una chica de 21 como vos es candidata a presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras?

Yo voy como candidata a presidenta, pero en la lista somos decenas de compañeras y compañeros que tenemos esa edad. Este año se vio mucho más en las calles y también dentro de nuestra facultad que una nueva generación está naciendo a la vida política y que venimos a cuestionarlo todo: el machismo, -y por eso salimos por aborto legal-, los presupuestos cada vez más bajos para la educación pública y todos los ataques del gobierno. Pero también cuestionamos que haya un puñado de políticos dinosaurios que estén decidiendo sobre la vida de millones. Es una generación que entra a la universidad con una fuerza que puede sacudir a la UBA como la conocemos hoy en día.

¿Cómo creés que tiene que seguir el CEFyL a tono con esas luchas?

Durante el año impulsamos comisiones de base, cuerpos de delegados, asambleas masivas… empezamos a decidir desde abajo. Por eso en la lista de la izquierda al frente estamos todos los luchadores y activistas que participamos del conflicto educativo. Creo que eso puede potenciar y fortalecer a este modelo de CEFYL, que hace muchos años es independiente de los gobiernos, de los partidos patronales y de la iglesia. Eso es lo que siempre nos permitió luchar: que nadie nos ate las manos y que estemos en la calle siempre que tengamos que hacerlo. En su momento fue buscando a Jorge Julio López, después exigiendo que aparezca Santiago Maldonado y luchando contra la iglesia, contra el Gobierno y contra los que se dicen opositores pero apoyan a Cambiemos en todas las leyes. Eso es lo que no hay que perder. Tenemos que fortalecerlo para los momentos que se vienen.

¿Las otras listas que se presentan no pueden expresar eso?

El problema con las otras listas es que no tienen esta independencia de la que te hablo. Por ejemplo, el colectivo está compuesta por agrupaciones que responden al PJ a nivel nacional, que aportó votos contra el aborto, para el robo a los jubilados y ahora quiere votarle a Macri el presupuesto 2019. Pero además, ni siquiera son independientes de las propias autoridades de la facultad. Responden a la decana Graciela Morgade, que hace unos años se abstuvo de la votación de presupuesto en la que el macrismo ofrecía un 0% de aumento.

¿Hace cuánto empezaste a militar?

Yo empecé a militar hace 6 años cuando tenía 15. En ese momento había trabajadores despedidos que reclamaban para seguir trabajando y poder alimentar a sus hijos. El gobierno anterior los reprimía por cadena nacional.

¿Por qué fue?

Nos empezamos a organizar con mis amigas de cursada contra los códigos de vestimenta machistas y contra los femicidios.

¿Qué significa para vos la militancia?

Todo lo que veíamos nos parecía una mierda y nos parecía que este mundo era opresivo. Creo que el feminismo me cambió la vida, porque a partir de ese momento entendí que la única vida que valía la pena ser vivida era una vida militante, para transformarlo todo. Que si hay cosas de este mundo que no tienen sentido, como el trato que recibimos las mujeres o la explotación de miles de millones de personas, nuestras vidas tienen que estar puestas al servicio de cambiar eso.

Cuando entré a la facultad pensé que esa organización que teníamos les secundaries se iba a perder. Pero en el resto de las facultades no pasa lo que pasa en mi facultad. El CEFyL es otra cosa. Hay comisiones de base, de mujeres, se decide desde abajo… Ese fue un impulso para potenciar aún más la militancia que traíamos desde las escuelas.

¿Y cómo es militar en la universidad en el día a día?

Nosotres lo que intentamos hacer todos los días es que la realidad de las mujeres y los laburantes entren a la facultad. Por ejemplo este año invitamos a los mineros de Río Turbio que están en lucha, para que contaran su experiencia y pudieran pasar su fondo de lucha. Por eso cuestionamos constantemente al servicio de qué está nuestro conocimiento. No queremos estudiar para terminar siendo tipos como Feinmann, que tienen años de estudio y un título para justificar al Gobierno y a la derecha. Todo el tiempo abrimos debates en los cursos y discutimos a qué sector de la sociedad le sirve lo que estamos haciendo. La universidad es una usina de conocimiento, donde se discuten todos los temas fundamentales de la sociedad. Queremos ponerla en función de solucionar los problemas y las necesidades de las grandes mayorías.

¿En ese sentido cómo ves este momento del país y al gobierno de Macri?

Me preocupa que estemos de vuelta endeudados con el FMI, que es símbolo de sometimiento y de hambre hacia el pueblo trabajador. Lo siento en el bolsillo, pero lo peor es en mis cursadas: hay compañeros que no pueden venir porque viven en provincia y los afecta el tarifazo.

A este gobierno son los tipos que dicen que son oposición como el peronismo, que van a votar el miércoles el presupuesto que escribió Lagarde. Fueron a rezar a Luján el domingo -eso es su resistencia- mientras desde la izquierda hacíamos una convocatoria y fuimos a repudiar a Bolsonaro a la embajada de Brasil. Ellos dirigen centros de estudiantes y sindicatos y no se ponen a la cabeza de ninguna lucha.

¿Creés que les estudiantes de tu edad tienen algo por hacer en la situación actual?

Me parece que si. Nosotros como conducción de izquierda en el CEFyL, los estudiantes que no nos bancamos más a estos políticos de mierda, tenemos que salir a pelearla porque, si no lo hacemos nosotros, la realidad muestra que no lo va a hacer nadie y nos van a pasar por encima. Si vienen por nuestro futuro hay que agarrar el presente en nuestras manos y, junto con la izquierda, con los trabajadores y con la marea verde salir a responderle a este gobierno a la altura de esos ataques. Esa es la unidad que necesitamos para vencer. No son invencibles.



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