Siguen las maniobras y convocan a las calles por el aborto legal

0
397


El debate sobre el derecho al aborto entra en su recta final. Hoy miércoles, las tres comisiones a las que tiene giro el proyecto se reunirán para emitir dictamen. Las estimaciones indican que la votación será pareja y dependerá en gran medida de algunas ausencias y de algunas definiciones de diputados que todavía dicen estar “indecisos”.

Aunque todo está por verse, el plenario de las comisiones de Salud, Justicia y Asuntos Penales, y Asuntos Constitucionales podrá marcar una tendencia, dirigir seguramente el curso de las negociaciones internas que se intensifican entre los bloques y ordenar la sesión del 8A, ya que el dictamen que más votos obtenga será el primero en tratarse en el recinto ese día. Esto explica porqué hasta las últimas horas de este martes, las presiones y operaciones no cesaron.

Se vio durante el día, desde temprano, cuando los grandes medios comenzaron a profundizar sus operaciones de presión; la jerarquía de la Iglesia ratificó su convocatoria a una misa en la Catedral para las 20 horas del 8 de agosto; los grupos que se autodenominan pro-vida realizaron un acto de “reconocimiento” a los diputados que votaron por la clandestinidad, en las propias instalaciones del Congreso; y quienes impulsan el rechazo a la ley en la Cámara alta, comenzando por los senadores del PRO, consiguieron sumar tres nuevas “voluntades” a su cruzada contra las mujeres: la santacruceña María Belén Tapia (UCR), el chaqueño Ángel Rozas (UCR) y la catamarqueña Inés Blas (Justicialista), que manifestaron su oposición con declaraciones distanciadas entre sí por sólo escasos minutos. De planificado, todo. De ingenuo, nada.

Te puede interesar: El lobby de la Iglesia contra el aborto legal se intensifica en el Senado

Con esas definiciones, el sector que se opone a la legalización del aborto quedó a pocos pasos de obtener la mayoría en la sesión del 8A, más cerca de un posible empate según diversos conteos. En ese caso, será Gabriela Michetti quien deba desempatar con su ya anunciado voto en contra. La vicepresidenta de la Nación, que preside el Senado, estuvo al frente de la campaña de funcionarios y legisladores de Cambiemos en contra de la ley, que incluyó al propio Bergoglio y otros jerarcas de la Iglesia. Un escenario como este, en medio de una lucha que despierta la enorme simpatía de millones de mujeres, que conquistó el apoyo de familiares, vecinos y compañeros de trabajo y estudio, que viene de conquistar en las calles la media sanción y que ha demostrado también una enorme potencialidad para enfrentar los planes de ajuste del macrismo, es un escenario que el gobierno de Cambiemos preferiría, sin dudas, evitar.

La negociación no es salida

En este marco, cobró fuerza también la propuesta de modificaciones al texto proveniente de la Cámara baja. Así lo anunció el presidente del interbloque Argentina Federal, Miguel Ángel Pichetto, este martes a última hora. “Firmaremos un dictamen por el sí con modificaciones que son razonables”, dijo, y sostuvo –aunque no fue confirmado por la Campaña Nacional por el Derecho al aborto- que “las organizaciones lo han aceptado”. “Esperamos sumar la mayor cantidad de voluntades para que la ley vuelva a Diputados”, manifestó el referente del PJ que este domingo anunció que jugará en la interna del 2019.

Te puede interesar: Aborto: Pichetto se suma a la maniobra para devolver el proyecto a Diputados

El dictamen “a favor de la legalización pero con cambios”, que se firmará hoy miércoles, incorporaría la reducción del plazo de 14 a 12 semanas para acceder a la práctica; la objeción de conciencia institucional; la eliminación de las penas para médicos que se rehúsen a practicar un aborto; y la producción pública de misoprostol, según fuentes parlamentarias. Esas modificaciones son parte de la propuesta original que hicieron hace algunas semanas los senadores Laura Rodríguez Machado, Ernesto Martínez y Carlos Caserio, en la llamada “opción Córdoba”.

Te puede interesa: Rechazan modificaciones a la legalización del aborto: “No negocien con nuestros derechos”

Hasta el momento, no han confirmado su decisión unos cinco senadores, entre los que se encuentran los peronistas Alperovich (Tucumán), Perotti (Santa Fe) y Romero (Salta), en tanto que la puntana Catalfamo dijo que se ausentaría y la neuquina Crexell que mantendría su abstención. De estas definiciones también dependerá el resultado de los votos, pero varios analistas comienzan a recordar que una situación de empate no se vive desde octubre de 2010, cuando el entonces vicepresidente Julio Cobos tuvo que desempatar en la sanción de la ley del 82% móvil para jubilados.

Otro hecho que se recuerda por estas horas es el que tuvo lugar ante la votación del matrimonio igualitario en julio de ese año. Reunido el plenario de comisiones al que tenía giro el proyecto, hubo tres dictámenes y obtuvo mayoría el que proponía el rechazo a la ley que hoy reconoce ese derecho democrático. En aquella oportunidad, los entonces senadores Carlos Menem, Carlos Reutemann y Adolfo Rodríguez Saá, entre otros que ya anunciaron su voto en contra del aborto, estuvieron ausentes a la hora de definir.

Te puede interesar: [INFOGRAFÍA] Aborto legal: a horas del dictamen, así está el poroteo en el Senado

Independientemente de esto, así como de la resolución de este miércoles, el hecho es que si el proyecto se aprueba con cambios en la sesión del 8A, deberá volver a Diputados para ser aprobado con las modificaciones propuestas o para ser ratificado en su versión original, ya que de regresar a esta Cámara no cabe la posibilidad de que el proyecto sea rechazado o sufra nuevos cambios. Así lo indica el artículo 81 de la Constitución Nacional.

¡A las calles!

Mientras los partidos mayoritarios del Senado, el PRO, la UCR, las distintas variantes del PJ especulan con los derechos de las mujeres, la simpatía por este reclamo histórico crece, y es proporcional al enorme rechazo que generan las dilaciones y cambios que buscan limitar el alcance de la marea verde, que el 14 de junio conquistó la aprobación en diputados. Esa enorme simpatía tiene un desafío inmediato, que es el de multiplicar su energía de lucha, su fuerza y su masividad, para que el 8 de agosto la manifestación en las calles sea contundente. Para que no se mueva ni una hoja que no sea a favor del aborto legal.

Durante todos estos años de presentaciones sucesivas, los mismos bloques mayoritarios que hoy especulan con la aprobación de la ley se negaron siquiera a darle tratamiento. El acuerdo entre el gobierno kirchnerista, el entonces opositor bloque de Cambiemos y la jerarquía de la Iglesia, garantizó que fuera cajoneado una y otra vez.

El derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y a no morir por aborto clandestino no puede quedar en las manos de un pequeño grupo de senadores que tejen sus alianzas con gobernadores, funcionarios y jerarcas de la Iglesia, o que especulan diariamente con las demandas de las mujeres. El 8 de agosto, cuando el proyecto llegue al recinto, nuestro mensaje deberá ser contundente, muy claro: confiamos solo en nuestras propias fuerzas y por eso nos movilizamos millones, porque no vamos a permitir que nos arrebaten las vidas de las pibas pobres, de las trabajadoras que mueren en el intento de no ser despedidas, de las hijas y de las amigas y de las hermanas y de las madres que queremos.

Nadie puede faltar el próximo 8 agosto, porque son esas vidas las que estos sectores desprecian. Nuestras vidas. Con asambleas, debatiendo en cada lugar de estudio y de trabajo, organizando desde abajo una gran movilización, con paro y cese de actividades, para que todas y todos puedan participar, hay que redoblar esfuerzos para ser millones, porque ese es el único lenguaje que pueden entender. Lo dijimos una vez, lo diremos mil veces: la interrupción voluntaria del embarazo se debatirá en el Congreso, pero ese derecho al aborto, se conquistará en las calles. ¡Que sea ley! y que sepan que ya vamos a ir también por la inmediata separación de la Iglesia del Estado. Este 8 de agosto seamos miles, ¡millones!



Source link