"Soy madre, estudiante, trabajadora y quiero transformar este sistema de raíz"

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Crónica de una joven trabajadora que se resigna a la precariedad laboral y desocupación. “Con el FMI la vamos a pasar muy mal, no quiero que estemos en peores condiciones”.

Soy Yanina, estudiante del Profesorado de Educación Primaria (4° año) en el I.S.F.D N° 56. Vivo en G. Catán y quiero contar mi historia como mujer, madre, estudiante y trabajadora de la educación, que es la misma, parecida o peor que la de muchas mujeres y jóvenes que no se resignan a la precariedad y desocupación.

Empecé a trabajar a los 16 años en Villa Urquiza como moza en un buffet donde quizás “zafaba” si las propinas eran buenas, cosa que sucedía muy pocas veces. Luego, a los 18 años estuve embarazada y tuve a mi hija.

Con 20 años trabajé en kioscos donde cumplía jornadas de casi 10 horas y recibía pagas de alrededor $9 la hora en pésimas condiciones y además en negro. En el 2014 decidí estudiar y así fue como en el 2015 comencé con el Profesorado de Educación Primaria y paralelamente mi hija con su paso por el jardín (sala de 4).

La maratón de todos los días era dejarla a las 13:00 hs y correr hacia el profesorado, donde varias compañeras llegaban a la par. La cursada finalizaba a las 17:00 hs, pero nosotras nos retirábamos antes para ir a buscar a nuestros hijos, esto significaba perder momentos de las clases que quizás eran importantes para poder dar los exámenes y ni hablar si alguno de nuestros hijos se enfermaba, por eso nos pasábamos grabaciones de las clases.

En el 2017 a través de la apertura del “listado de emergencia” en el partido de Morón comencé a tomar suplencias. Donde al día de hoy he trabajado en lugares que me han llevado más de dos horas de viaje. Con el FMI la vamos a pasar muy mal, no quiero que estemos en peores condiciones. Este golpe se puede ver claramente en la Educación Pública, afectando a miles de estudiantes. Con la nuevamente suba del boleto, calculé los gastos diarios y deduje que solamente en trabajar se iba más de la cuarta parte de lo que gano por un solo cargo.

Peor aún si tuviese que sumar los gastos de seguir estudiando y cursar las prácticas docentes que conlleva a que me encuentre todo el día fuera de mi casa, al llegar debo sumar también el trabajo no remunerado que realizamos muchas mujeres en nuestros hogares, esto es extenuante. También, hace ya casi 3 años, trabajo los fines de semana limpiando casas ya que no siempre consigo tomar cargos como suplente.

Específicamente en el I.S.F.D y T N°56 se ha visto como cientos de estudiantes, al no poder solventar los gastos que conlleva una carrera, han abandonado u optaron por cursar sólo algunas materias. Muchos jóvenes recurren a trabajos precarios como Glovo o Rappi para poder solventar sus gastos, que como hace poco vimos, se juegan la vida en ello. Más precarización, más deserción.

Mi historia es la misma que la de muchos jóvenes que viven en estas condiciones hace muchos años. Ante el ajuste del Gobierno junto al FMI y los dadores de gobernabilidad que es el rol que juegan los gobernadores peronistas empeora cada día esta situación: aumento de la pobreza, tarifazos, desocupación y precarización de la juventud que afecta directamente a la continuación de sus estudios. Es asqueroso que mientras nosotros no llegamos a fin de mes, unos pocos se llenen los bolsillos beneficiándose de este saqueo.

Tenemos que organizar la bronca, exigir que la crisis y la deuda la paguen los patrones. Que si no dejamos de pagar, tanto este gobierno como el que venga va a seguir ajustando. No hay alternativa de mano de los ajustadores, ni de la posición kirchnerista (que se jacta por ser “pagadores seriales”) y peronista que hace alianzas con los pañuelos celestes, que ya dijo que no va a dejar de pagar. Esto se traducirá en más tarifazos, despidos, precarización, crecimiento de la pobreza, etc.

Desde el 2017 que milito en el PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) en el FIT (Frente de Izquierda) para levantar la voz de las mujeres y los jóvenes precarizados.

Nuestra pelea es permanente para transformar este sistema de raíz. Por eso repudiamos al imperialismo y al FMI que con el gobierno aplican ajustes y recortes brutales sobre los trabajadores, mujeres y juventud. Derrotemos el plan del FMI, Macri y los gobernadores peronistas. El Kirchnerismo y la Iglesia no son una alternativa para las penurias del pueblo pobre y trabajador.

Para revertir la historia y que esta vez nosotros estemos arriba, para dar vuelta todo, lucho por una salida anticapitalista y antiimperialista, por un gobierno de los trabajadores.

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La alternativa es el FIT, que pelea para que la crisis la paguen los capitalistas. Vale la pena luchar y organizarse por una vida que realmente merezca ser vivida.



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