Tarifazos: miles de hogares sin luz y ganancias millonarias para las empresas

0
93


Edenor y Edesur ganaron en los primeros nueve meses de 2018 $ 5.195 millones. El promedio diario de usuarios con cortes de luz subió un 59 % en diciembre de 2018 en relación al mismo mes de 2016. Hay que terminar con el robo de las empresas privatizadas.

En los últimos días de enero la sensación térmica escaló a 45 grados y una vez más hubo reiterados cortes de luz. Se calcula que casi medio millón de usuarios fueron afectados en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano en los últimos diez días.

Mientras miles de hogares sufren las consecuencias de los cortes de luz, Edenor y Edesur ganaron en los primeros nueve meses de 2018 $ 5.195 millones, según datos del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC).

La última medida del exsecretario de Energía, Javier Iguacel fue el anuncio de la suba de la electricidad para 2019 de 55 % en promedio para Capital Federal y Gran Buenos Aires (GBA). Al día siguiente el funcionario presentó su renuncia.

Más tarifazos que sólo benefician a las empresas mientras el servicio empeora. Es necesario terminar con el robo de las empresas privatizadas, herencia de los 90 y que el kirchnerismo mantuvo sin remover las compañías ni revisar de conjunto los marcos regulatorios.

Te puede interesar: De Alfonsín a Macri, los servicios públicos convertidos en negocio

Aumentan las facturas y los cortes también

El incremento de las tarifas de los servicios públicos desde la asunción de Cambiemos fue una medida nada gradual. En el caso del servicio eléctrico en el conurbano bonaerense las facturas residenciales alcanzaron subas de entre el 1.053 % y 2.388 % entre octubre de 2015 y el mismo mes de 2018, según estimó el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra).

Los ajustes de las tarifas fueron superiores al nivel general de precios que, en el mismo período, creció 158 %.

Te puede interesar: Terminar con el robo de las empresas privatizadas de gas y energía

De acuerdo al ultimo ajuste anunciado la gestión de Cambiemos terminaría con aumentos de este servicio en torno de 18 y 39 veces dependiendo la categoría, entre los meses de octubre de 2015 y de 2019.

El lector podría pensar que la “normalización” de tarifas (como justificó Cambiemos los tarifazos) implicaron una mejora del servicio. Sin embargo, eso no ocurrió.

Según datos de OETEC en diciembre de 2016 hubo un promedio diario de 83.093 usuarios afectados por cortes de luz a nivel Edenor y Edesur, y en el mismo mes de 2018 ese promedio fue de 132.254, es decir, un 59 % de aumento. En cantidad de usuarios totales afectados, se pasó de 2,5 millones a 3,5 millones (+39 %).

Millones para las privatizadas

La contrapartida de los tarifazos son las ganancias que amasaron las empresas. En el tercer trimestre de 2018 (último dato disponible), las compañías energéticas que cotizan en bolsa ganaron a pesar de la crisis. Las empresas que producen petróleo y gas subieron sus resultados un 15.176 % y las de generación de electricidad 184 %. Excepto en distribución de energía eléctrica, todos los segmentos energéticos ganaron en ese período de 2018.

En total, ganaron U$S 513,1 millones en un solo trimestre. Proyectados estos números a todo el año, implican ganancias cercanas a los U$S 2.052 millones o U$S 6 millones por día.

En el caso de las empresas distribuidoras de electricidad Edesur, cuyo accionista minoritario más importante es Nicolás Caputo, amigo de Macri, ganó en los primeros nueve meses de 2018 $ 1.939 millones, un 437 % de mejora respecto del mismo período de 2017, según calculó OETEC.

Edenor es propiedad de Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía (también empresario cercano del presidente) y obtuvo en los primeros nueve meses del año pasado ganancias por $ 3.256 millones, un 226 % de mejora respecto del mismo período de 2017, según datos de OETEC.

Basta de lucrar con un servicio básico

Los tarifazos son un golpe al bolsillo del pueblo trabajador. Los servicios públicos son un derecho esencial y su provisión no puede estar regida por la lógica de la ganancia capitalista.

El sistema energético opera en partes (producción, transporte y distribución) realizado por distintas empresas privadas. Para establecer una planificación racional es necesaria la estatización del sistema energético nacional, es decir desde la extracción de los recursos, la generación eléctrica, el transporte y la distribución a los usuarios.

Es necesario que se abran los libros de contabilidad de las empresas que gestionaron los servicios en estos años para realizar una auditoría de las compañías como Edesur, Edenor, Metrogas, y el resto para que demuestren qué hicieron con los subsidios y que tengan que pagar por el deterioro del servicio.

El sistema energético nacional tiene que estar bajo gestión y control de los trabajadores y técnicos, que voten los órganos de dirección y administración. También tiene que incluir la participación de comités de usuarios populares.

La gestión de los trabajadores del sistema energético tendría que operar el servicio en colaboración con el sector científico tecnológica en materia energética como la Comisión Nacional de Energía Atómica (Cnea), Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), entre otros organismos y científicos especializados en el tema.

Bajo esta perspectiva los trabajadores y sectores populares podrían acceder a tarifas bajas, en camino a una disminución de los costos energéticos en base al desarrollo productivo, y brindar un servicio de calidad.

Te puede interesar: Luz y gas: lucro capitalista versus derecho esencial



Source link