Temporal: en horario de clase se cayeron techos de 6 aulas de la escuela Normal

0
100


Entre las 18:45 y las 20h de este jueves precipitaron unos 47 milímetros. Los techos nuevos, que corresponden a las aulas del Profesorado en Enseñanza Primaria, comenzaron a desmoronarse y, afortunadamente, no había estudiantes ni docentes en el lugar. Una muestra del grave problema de infraestructura del edificio y el estado de desidia absoluta hacia la educación pública.

Como en otros profesorados de la ciudad, este jueves las clases fueron interrumpidas o directamente levantadas. Cortes de luz, aulas inundadas y caída de techos.

La peor parte se la llevó la escuela Normal, con un edificio que este año cumple 110 años. Las aulas afectadas, sin embargo, habían sido restauradas hace 2 años, cuando se colocaron los techos nuevos que esta vez se desmoronaron sin víctimas.

Estudiantes del PEP fueron evacuados rápidamente sin demasiada explicación, mientras seguía el dictado de clases para las carreras del Profesorado de Educación Secundaria en Ciencia Política, Profesorado de Educación Secundaria en Tecnología y Tecnicatura Superior en Bibliotecología y Ciencias de la Información.

El viernes habría clases normalmente, lo que muestra lo poco que vale la vida del estudiantado para los funcionarios del gobierno de Juan Manuel Urtubey y Gustavo Sáenz, y para las autoridades de la institución.

“Ante lo ocurrido igual quieren hacernos asistir a clases sin tener en cuenta la infraestructura del colegio que no está en buenas condiciones. No están teniendo en cuenta que puede ocurrir otro episodio como el de este jueves, en otros cursos”, comentó a este medio una estudiante secundaria de la institución.

Esta semana, la aparición de ratas en la Normal había llegado a los medios y expresado la situación en la que cursan, como aquella la joven, estudiantes de cuatro niveles educativos: inicial, primario, secundario y terciario. Lejos de suspenderse las clases, la repuesta oficial fue postergar la desratización para el feriado de Semana Santa.

La desidia hacia la educación pública del gobernador y la Ministra de Educación Analía Berruezo saltó a la luz durante el conflicto docente donde finalmente las y los trabajadores de la educación lograron torcerle el brazo a Urtubey y patear el techo de las paritarias. Se materializó de nuevo la semana pasada cuando se dio a conocer que el colegio católico N° 8229 “Sagrado Corazón Luz y Guía” recibe un subsidio anual de casi medio millón de pesos en condición de aporte estatal mientras el año pasado recibía una décima parte de ese monto.

Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas, que integran estudiantes de la carreras de PEP y Ciencia Política denunciaron esta situación y exigieron que “este viernes se suspendan las clases en los 3 turnos para que se pueda hacer una evaluación del estado de la institución y, además, se lleve adelante la desratización que no puede esperar 10 días. Lo que ocurrió este jueves es producto de años de desfinanciamiento, política que va de la mano con el ajuste en curso de Macri, los gobernadores y el FMI. Por eso, exigimos también el aumento del presupuesto educativo en base al no pago de la deuda externa”.

“Es fundamental”, sostuvieron “que el Centro de Estudiantes en manos de la agrupación Avanti convoque ya a una asamblea para debatir todos estos temas, en defensa de la educación pública y porque nuestras vidas valen más que sus negociados”.



Source link