Terciarios La Matanza: Separación de la Iglesia y el Estado ¿Por qué? ¿De la mano de quién?

0
65


El jefe de gabinete Marcos Peña reveló que el presupuesto que el Estado Nacional destina en salarios para los Obispos totaliza la suma de $130.421.300, percibiendo estos entre 40 y 46 mil pesos.

¿Por qué separar la Iglesia del Estado?

El 14 de marzo de este año, trascendió por parte del jefe de gabinete Marcos Peña, que el presupuesto que el Estado Nacional destina en salarios para los Obispos totaliza la suma de $130.421.300, percibiendo estos entre 40 y 46 mil pesos.

Exceptuándolos además de descuentos impositivos, como la ley de impuesto a las ganancias, que padece un sector importante de la clase trabajadora. Por si esto fuera poco, tenemos el Decreto N° 1991, que establece el sistema de “Otorgamiento de Pasajes a Representantes del Culto Católico”, que dispone el pago de pasajes a todos los curas, al exterior o al interior del territorio nacional.

Increíble son por demás estas cifras, sabiendo que el salario mínimo vital y móvil está establecido para todo trabajador y trabajadora en 10 mil pesos, para no caer en la pobreza. Cifra que además de no cumplirse muchas veces, es irrisoria, teniendo en cuenta la galopante inflación y el saqueo que el gobierno de Cambiemos está llevando adelante en favor del gran capital y con el acuerdo contraído con el agente imperialista yankee por excelencia, el FMI.

Pero estos “beneficios” no salieron de la nada, la cúpula de la Iglesia Argentina bendijo el “proyecto” de la última dictadura militar, prestando numerosos “servicios”, de ahí que fuera retribuida gratamente. Por ejemplo, con la colaboración de curas y arzobispos en los Centros Clandestinos de Detención, donde la búsqueda de la “confesión” de los detenidos y detenidas fue una constante utilizada para brindar información al proyecto económico, político e ideológico que tenían los genocidas.

Encubrió y dio “apoyo espiritual” a los torturadores y asesinos de detenidos y detenidas desaparecidas, bendijo las armas de la dictadura, mantuvo complicidad con el plan sistemático de apropiación de bebés de las mujeres secuestradas y la sustitución de su identidad y hasta legitimó la práctica de arrojar personas vivas al mar, durante los llamados “vuelos de la muerte”, bajo el argumento de que ésta promovía una forma cristiana de morir.

A la Iglesia nunca le importó la vida de las mujeres, fueron cómplices de la tortura a embarazadas, provocándoles abortos o apropiándose de sus hijos e hijas.

Entre otras retribuciones por parte de la dictadura tenemos el artículo 146 del Código Civil que establece que la Iglesia Católica es una persona jurídica pública, al mismo nivel que el Estado Nacional o los Estados provinciales y municipales, mientras que el resto de las religiones son personas jurídicas de carácter privado. Lo que implica que se le permite aplicar “su jurisdicción” y regirse por “las leyes y ordenamientos de su constitución”. También tenemos el Derecho Canónico (ley N° 17.032 de Concordato), que se utiliza para garantizar la impunidad a los miembros de las cúpulas eclesiásticas, y que en última instancia, como por ejemplo en los casos de pedofili, recién cuando las víctimas los denuncian ante el Poder Judicial, comienza el proceso judicial. Aunque intentan recusar las investigaciones en la justicia ordinaria.

Respecto a esto último, es menester tener en cuenta la amplia cantidad de denuncias que reciben a diario cientos de curas por pedofilia, hechos que no salen a la luz debido al apoyo garantizado de los altos mandos de la Iglesia local, el Vaticano y los mecanismos estatales. Pocas veces son sentenciados y en el caso de que ocurra muchas veces se los beneficia otorgándoles, por ejemplo, la prisión domiciliaria.

Los fondos para realizar este aporte, que garantiza gran parte del financiamiento de la Iglesia, también provienen del presupuesto que vota la Camara de diputados y de Senadores cada año y que pagamos todos y todas con nuestros impuestos, independientemente de las creencias que tengamos o no tengamos.

Pero la Iglesia no actúa en el vacío. El clero local y en todos los países que no cuentan con un Estado laico, funciona como agente político que condiciona las distintas instituciones nacionales y regionales. Y esto quedó clarísimo con la histórica jornada del #8A, donde luego de la media sanción obtenida en la cámara de diputados, un puñado de senadores le negaron el derecho a la interupción voluntaria del embarazo a millones de mujeres, y que afectan en forma trágica a las más pobres. Condenándolas a que se vean obligadas a la tortura que implica realizarse un aborto clandestino, mientras sus pares burguesas pueden seguir pagando lo que piden las clínicas, que se la llevan en pala con este negociado perverso con el Estado.

En estas semanas tuvimos dos muertes por abortos clandestinos, nos preguntamos: ¿los sectores que se manifestaron supuestamente a favor de la vida tienen en cuenta esta realidad? ¿Dan cuenta qué sin aborto legal no salvamos ninguna vida?

Por supuesto los senadores que negaron el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo tomaron como parte de su discurso su devoción a la Iglesia Católica, anteponiendo sus creencias por sobre la realidad social que viven a diario las mujeres.

El debate social esta saldado, lo demostró la marea verde que se movilizó el 13J y el 8A, en Argentina y en el mundo. Las tibias concentraciones eclesiásticas, junto a sectores conservadores con los curas al frente, no le llegaron ni a los talones. Es hora de sacarnos el lastre de la Iglesia de encima, solo así estaremos en mejores condiciones para pelear por el aborto legal y todos nuestros derechos.

¿Qué proponen las distintas corrientes políticas?

El peronismo, comenzando con el presidente del PJ bonaerense y actual intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, no solo se posicionó del lado de quienes están con el aborto clandestino, si no que hizo campaña frente al Congreso rodeado de curas y pastores evangelistas, días antes de tratarse el proyecto en el Senado y sostuvo “que solo hay poderes superiores que dan la vida y que esta además es producto de un hombre y de una mujer”.

Te invitamos a leer: Oscurantismo peronista: Gustavo Menéndez se manifestó a favor del aborto clandestino

Yendo a peronistas de renombre que votaron en contra del aborto legal, tales como Menem, Aguilar o el mismísimo hermano del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, donde todos utilizaron argumentos medievales que condenan a las mujeres por parte del peronismo feudal de las provincias.

Cristina Kirchner, había anunciado su voto positivo respecto del aborto legal y que su bloque también lo harían. Pero sorprendió (o no…) cuando Silvina García Larraburu se dio vuelta, argumentando que “Esto no es lo que necesitaba la sociedad”, además de que para ella “el aborto es un elemento ajeno a la cosmovisión justicialista y que forma parte inescindible de la cultura del descarte”.

No se trata solamente de que la ex presidenta no pudo cumplir la promesa de que todo su bloque votaría a favor del derecho al aborto. Se trata de que muchos de los senadores y senadoras que votaron en contra, habían ingresado a la Cámara Alta en años anteriores como candidatos del Frente para la Victoria, cuando era la propia Cristina Kirchner presidenta y ella misma sostenía que la sociedad no estaba preparada para este derecho. En su votación volvió a privilegiar sus lazos con el Vaticano y dijo en el recinto: “no se enojen ni con la Iglesia ni con los sacerdotes”.

“Olvidó” la ex presidenta mencionar que en su mandato, mientras la sociedad no estaba “preparada”, murieron miles de mujeres por abortos clandestinos. O que es imposible conquistar los derechos sin enfrentar a la Iglesia, garante del oscurantismo.

Te invitamos a leer: Derecho al aborto la “pesada herencia” de Cristina y Pichetto en el Senado”

Algo similar ocurre con la corriente que dirige Victoria Donda, Libres del Sur, que dicen apoyar la lucha por el aborto legal y alejar a la iglesia del cuerpo de las mujeres. Nos preguntamos entonces que hace en el supuesto frente opositor a la “izquierda” del peronismo, En Marcha, junto a partidos papales como Movimiento Evita que gusta marchar detrás de San Cayetano, que fue con Randazzo y el PJ en las últimas elecciones. Junto a Patria Grande y su dirigente Itai Hagman, curiosa izquierda “popular” que dijo presente en el III Encuentro Mundial de los Movimientos Populares cita en el Vaticano y que fue en las listas de Unidad Ciudadana.

¿Qué hace en la CTEP con Grabois? Que decía “No estoy a favor de la legalización del aborto”, pero admitiendo que “en la militancia más activa hay una mayoría que está a favor del proyecto de ley de despenalización, en la base (la opinión) está más dividida”.

Estas corrientes no actúan en el vació, tienen nombre y apellido y militan en nuestro terciario. Una de ellas es Alpargatas y Libros (peronistas) y la otra es la corriente de Donda, Sur Terciarios. Fraternalmente les debatimos compañeros y compañeras que es poco serio pelear por el aborto con las contradicciones que tienen en sus agrupamientos y es evidente que no darán una lucha seria por la separación de la Iglesia y el Estado, por el simple hecho de que están con la Iglesia.

La lucha consecuente del Frente de Izquierda y el proyecto de Nicolás del Caño

El Frente de Izquierda es la única fuerza política nacional, que tiene en su programa constituyente la legalización del aborto y lucha consecuentemente por esta. Tanto en el congreso, como en las calles, mediante la agrupación internacional de mujeres socialistas Pan y Rosas, que impulsa el Partido de Trabajadores Socialistas, del cual desde No Pasarán en el 46 somos parte y que está presente en 11 países.

Nicolás del Caño, Myriam Bregman y Nathalia González Seligra, presentaron el proyecto por la “Derogación de los Privilegios de la Iglesia Católica”. Sabiendo que la lucha por el derecho al aborto está hermanada con esta demanda elemental de separación de la Iglesia del Estado. Para que dejen de percibir los miles de pesos que salen de nuestros bolsillos y dejen de ser un obstáculo para conquistar los derechos de las mujeres.

Que esa plata vaya a salud pública, trabajo y educación. Que sirva para invertir en infraestructura y evitar crimines sociales por las condiciones deplorables de las escuelas como los de Sandra y Rubén. Que podamos tener edificios propios y no cursemos en condiciones de hacinamiento como lo hacemos en el 46 y en varios terciarios de la provincia, que tengamos juegotecas y no tengamos que dejar de estudiar por ser madres o padres.

100.774 personas firmaron ya la petición que está disponible en;

Change.org; “Derogación de los Privilegios de la Iglesia Católica”;

https://www.change.org/p/honorable-cámara-de-diputados-de-la-nación-derogación-privilegios-de-la-iglesia-católica-estadolaicoya?recruiter=893420950&utm_source=share_petition&utm_campaign=psf_combo_share_initial.pacific_abi_gmail_send.control.pacific_email_copy_en_2.fake_control.pacific_email_copy_en_gb_1.v2.lightning_share_by_medium.fake_control&utm_medium=whatsapp

La marea verde tiene que tomar en sus manos la lucha por la separación de la Iglesia y el Estado, al igual que el conjunto del pueblo trabajador, junto al movimiento estudiantil. Desde No Pasarán, te invitamos a llevar adelante esta campaña en el 46, no van a poder para la revolución de las hijas.



Source link