Vidal cierra otro profesorado en San Nicolás

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En las últimas horas se dio a conocer el cierre de cursos, y en algunos casos carreras enteras, en distintos institutos superiores de la provincia de Buenos Aires para el ciclo lectivo 2019. En San Nicolás, esto implicará el cierre del Profesorado de Historia en el ISFD 127. El gobierno de Vidal está decidido a implementar el modelo UniCABA en la provincia.

Mediante un comunicado oficial emitido por el gobierno de la provincia de Buenos Aires, en el que dio a conocer la oferta de carreras 2019, se anunció el cierre de varios cursos en distintos institutos de formación superior docente y técnica bonaerenses. Con la excusa de la “reasignación de presupuesto” para otras carreras, y el “reordenamiento de la oferta”, se prevé el cierre masivo de comisiones de distintas carreras de formación docente.

Esta política de recorte tiene en principio como blanco estratégico las carreras con orientación humanística. De hecho, entre las carreras más afectadas con esta medida se encuentran los profesorados de Historia. En el ISFD 127, para el ciclo lectivo 2019 está previsto el cierre de dicha carrera, con la consecuente pérdida del empleo de los y las docentes de la cátedra, y que además atenta contra la libertad de los y las estudiantes de poder elegir qué carrera estudiar. La resolución enviada desde el gobierno de la Provincia de Buenos Aires para la Región 12 (que comprende el noroeste bonaerense), indica que para el Instituto 127 “No se autoriza la apertura de 1º año de Historia, el presupuesto debe asignarse a una segunda comisión de 1º año del Profesorado de Educación Secundaria en Matemática.”

UniCABA, un modelo de educación para el ajuste

Este avance contra la educación pública, y puntualmente contra los institutos de formación docente y técnica, se produce en territorio bonaerense, con el precedente reciente de la aprobación de la UniCABA en la Legislatura porteña, que ocasionará el cierre progresivo de 29 profesorados en Capital Federal, la concentración de la oferta de la formación docente en un sólo instituto universitario, regido por un decano designado a dedo por el gobierno porteño. Dicho proyecto tuvo un rechazo masivo por parte de prácticamente toda la comunidad educativa y de un arco amplio de organizaciones y referentes políticos y sociales, y únicamente pudo ser votado y aprobado con una Legislatura vallada, rodeada por un fuerte operativo de la Policía de la Ciudad, que incluyó la represión contra docentes, estudiantes, y hasta legisladores, como Myriam Bregman y Patricio Del Corro, del PTS/FIT.

El recorte de la oferta educativa sobre los institutos terciarios es parte de una política planificada de vaciamiento de la educación pública, a pedido del FMI, con quien el gobierno de Macri abrió una nueva etapa de las “relaciones carnales”. En ese sentido fue orientada la aprobación del presupuesto 2019, que contempla un recorte brutal de la partida presupuestaria para el sector educativo: se destinará un 18% menos de presupuesto total, y varias áreas se verán sensiblemente afectadas: entre ellas la de infraestructura escolar, que se calcula que recibirá un 77% menos de presupuesto. Los crímenes sociales de Sandra y Rubén en Moreno, y las cientas de escuelas con problemas edilicios a lo largo de la provincia de Buenos Aires, son consecuencia directa de la desidia estatal en materia de mantenimiento de los edificios escolares.

El rol de los sindicatos y los centros de estudiantes

Claro que el avance del macrismo en materia de políticas de ajuste sobre los y las docentes, y sobre el conjunto de la clase trabajadora, no sería posible por sí solo sin la complicidad de buena parte del peronismo, que en el Congreso vota favorablemente proyectos de ley de saqueo (como el mencionado presupuesto 2019), así como también de la burocracia sindical, que frente al panorama de crisis que golpea a los y las trabajadoras, llama a medidas de fuerza intermitentes, y no a un plan de acción nacional, en el que se organicen, coordinen y unifiquen el reclamo y la voluntad de lucha de distintos sectores de obreros y estudiantes. Tal es el caso, en la provincia de Buenos Aires, de la conducción celeste del SUTEBA, que ante los ataques sistemáticos a la educación pública por parte del gobierno de Vidal, viene llevando adelante una lucha desmoralizada y fragmentada, que no solamente no contribuyó a canalizar en acciones progresivas el descontento masivo de la comunidad educativa bonaerense, sino que no alcanzó siquiera para evitar que se perdiera la pulseada por la paritaria docente.

En los últimos años emergió con fuerza el movimiento de los estudiantes terciarios, que han empezado a poner en pie agrupaciones estudiantiles y a conquistar espacios de representación en sus lugares de estudio, a pesar de los obstáculos burocráticos, e incluso de la persecución política, de las direcciones de los institutos. Aunque también en algunos casos, las propias conducciones de los centros de estudiantes se convierten en burocracias que diluyen y desalientan la organización y la lucha estudiantil. Tal sucede en el ISFD 127, en donde el Centro de Estudiantes, dirigido por la ex agrupación MET, actualmente CEPA (PCR e independientes), no realizó la convocatoria formal para el llamado a elecciones. El año próximo los y las estudiantes del profesorado no contarán con el CE como herramienta de representación frente a demandas elementales, y de organización para la pelea en defensa de la educación pública.

Desde la agrupación En Clave Roja en el Instituto 127 planteamos que los sindicatos y los centros de estudiantes deben ponerse a la cabeza de la lucha del movimiento docente y estudiantil, frente a un escenario que promete más ataques contra la educación pública. En los distintos escenarios de lucha y movilización masiva que se dieron este año, quedó demostrado que hay fuerzas objetivas y una gran reserva moral para enfrentar el ajuste de Macri, los gobernadores, el FMI y las grandes patronales.



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