Villa Constitución: retomemos las mejores tradiciones del movimiento estudiantil

0
99


El jueves pasado, luego de una masiva asamblea en el ISPEL 3 de Villa Constitución, estudiantes y docentes junto a trabajadores y familias, llenamos las calles de la ciudad en defensa de la educación pública. La pregunta ahora es: ¿cómo la seguimos?

El día jueves amaneció frío y amenazando lluvia mientras miles de estudiantes y docentes se preparaban, en el marco del sostenido paro nacional de docentes universitarios, para marchar en CABA ante la oferta miserable del gobierno y en defensa de la educación pública. La antesala fueron multitudinarias asambleas estudiantiles en las universidades, muchas de las cuales culminaron con tomas de las facultades a lo largo y ancho de todo el país, como lo fue el caso de la Facultad de Humanidades y Artes en la cercana ciudad de Rosario. Al día de hoy en la misma ciudad y por mandato de asamblea, son 9 las facultades tomadas junto a los dos colegios pre universitarios.

Los terciarios no se quedaron atrás en esta pelea: 6 institutos de formación docente de la región se manifestaron en defensa de la educación pública y contra el ajuste de los gobiernos y los planes del FMI con clases públicas, y, como fue el caso de Villa Constitución, con una masiva movilización que llenó las calles de la ciudad al grito de “ni un peso para deuda, plata para educación”. Esta marcha fue discutida, organizada y activada democráticamente en asamblea, con docentes y estudiantes tomando la lucha con nuestras propias manos.

Estas acciones no son casuales ni espontáneas, existen denominadores comunes que las unen más allá de la lucha en defensa de la educación pública. Debido a los aumentos de precios, tarifazos como en el transporte público, la falta de trabajo y la precarización que nos obliga a trabajar cada vez más, muchos estudiantes tenemos que abandonar la carrera o en el mejor de los casos postergarla, lo que se traduce en una deserción cada vez mayor. Las mujeres, las mismas que se autoorganizaron y llenaron las calles por el derecho al aborto legal, son la gran mayoría en los institutos, y son ellas quienes sufren los constantes ataques con la doble jornada laboral y la ausencia de jardines maternoparentales para sus hijos, complicando el régimen de cursado. La falta de edificio propio, prometido hace más de una década por el Partido Socialista, el mismo que destina a los docentes salarios de hambre mientras los sojeros y especuladores se llenan de plata, o sostiene con millones el sueldo de los obispos, agrava aún más esta situación.

El movimiento estudiantil mostró una potencialidad que emerge en la escena: los estudiantes nos transformamos en un actor político, con voz y fuerza para poner en cuestión el ajuste económico. Estos planes no pueden llevarse adelante sin la complicidad del PJ y las direcciones sindicales que, junto al kirchnerismo, dejan pasar el ataque brutal que implica la megadevaluación. Por eso, en cada una de las asambleas debemos debatir la necesidad de convocar a un paro general exigiéndole a las conducciones sindicales que se pongan a la cabeza de esta lucha. Pero no dentro de un mes mientras nuestras condiciones de vida se agravan y el ajuste es cada vez peor: la pelea es ahora. Los estudiantes sabemos que no podemos esperar al 2019 y por eso nos organizamos y enfrentamos los planes de este gobierno ajustador y antiobrero junto a nuestros docentes.

En una ciudad como Villa Constitución y en todo el cordón industrial, con una innegable tradición de luchas obreras, es fundamental que los estudiantes unamos nuestras demandas a las de los trabajadores en lucha dándole vida a la Serpiente Roja del Paraná. Reflotemos las mejores tradiciones que tiene el movimiento estudiantil, que cuando se une y golpea con un solo puño con los obreros, la fuerza es arrasadora.

Tenemos que asumir que es momento de tomar medidas de fuerza que golpeen directamente este plan de ajuste sistemático de Macri y los gobernadores, donde la pasividad queda obsoleta y nuestros gritos de lucha se tienen que materializar en tomas de colegio y movilizaciones masivas con cortes y actos en el único escenario donde debemos estar, en las calles. Ponernos a la altura de esta lucha significa ir más a fondo con medidas concretas, sobrepasando lo particular e individual para unirnos con la lucha universitaria y con el pueblo trabajador que también sufre las embestidas de este gobierno.

Estas son las peleas que venimos dando desde las agrupaciones que impulsamos, junto a compañeros independientes, quienes militamos en la juventud del PTS en el Frente de Izquierda. En cada instituto que estamos, salimos a pelear e impulsamos asambleas democráticas, por eso llamamos a todos los centros de estudiantes a que demos pasos en este sentido. Pero, especialmente, a los y las estudiantes terciarios queremos invitarlos a pelear por esta perspectiva y que se sumen a construir estas agrupaciones. Para derrotar los planes de ajuste de los gobiernos y el FMI nos organizamos y luchamos, porque son ellos, o somos nosotros.



Source link